malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...

....el gran Hank



lunes, 20 de febrero de 2012


Se me olvida que ya no soy
sino beberme
una de estas copas en un café de la avenida,
las luces después de la noche aún viéndose desde la calle,
el escaparate repleto de taburetes vacíos
y mesas desiertas
donde los novios que ya cenaron
se marcharon temprano
para ver la televisión y darse uno de esos besos
que sólo son de buenas noches.
Y darte la espalda.
Y dormir durante toda la noche sin apenas tocar
el pie descalzo del amante constante
cuyo movimiento es sólo para saber que estás ahí,
que no hay ningún vacío,
que va a ser una mañana más.


Mientras aquellos desaparecen en su sueño
nosotros nos quedamos en la barra
hablando animadamente con la camarera,
pensando que tal vez
uno se la lleve a la cama
y no se emborrache como los demás
hasta quedarnos dormidos de alcohol
como hacen los poetas
cuando ven por primera vez esas piernas tan desnudas
y la ciudad.

1 bocanadas:

  1. me encanta la foto y el poema y me intriga encontrarles la relación que les une

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