malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

domingo, 30 de septiembre de 2012

la apariencia - Fernando Valverde



Una ciudad enferma es un invierno frío,
un invierno tan frío como el dolor sin viento,
un rincón es un verso,
un huracán un águila,
agosto una mentira.


Las cosas nunca son lo que parecen.

Lorca es la luna quieta
sobre el estanque rojo,
Neruda un animal
que se retuerce y llora.


Tampoco los poetas.

Borges cogió del tiempo su descaro,
Vallejo jamás leyó a Cernuda,
Cernuda nunca quiso una mirada
que pudiera salvarle,
Miguel Hernández tuvo
en su mano un fusil,
y Alberti que fue un pájaro
azul como las olas...


Los poemas que duelen son de todos,
la razón de los días está en ti,
el tiempo no comprende la existencia,
y la ciudad aún duerme,
todos duermen...
La noche es un lugar para el olvido.


La niebla nunca suele acomodarse,
los barcos que se hunden son ciudades
en el fondo del mar,
la música es el eco de un lugar muy profundo,
las palabras son cofres que contienen
una parte de ti que pretende ser pájaro.

Y hay un lugar que tiembla,
los lugares que tiemblan son paisajes,
paisajes parecidos a septiembre,
cartas que son espera,
direcciones de viento que procuran
recibir un adiós cuando es octubre
y nada se parece al equilibrio
de aquello que has amado.

La muerte es un instante que ya es nuestro,
el frío una razón para sentir
el calor de los otros.

Nada aquí se parece a su contrario,
este dolor tan simple es un desierto.

sábado, 29 de septiembre de 2012

center - Andrea Cote







































A las cuatro y cuarto
entre los viajantes de Chinatown
le digo:
Yo sobreviví al terremoto y al agua.
Soy 1979 partiéndose en dos
y lo que usted piensa ahora mismo,
también lo soy.
Soy una muchacha suave
-soy china-
Como esa que cree usted
se vería mejor callada
y despeinada
en otra parte
y no aquí,
que se vería muy bien desnuda
y estirada
en un cuadro de Modigliani.
Soy ella.
Sí.
Y, por supuesto,
señor,
yo soy Modigliani.
Soy la punta de la estrella,
y la cosa de papel que cae desde el aire en los aniversarios,
el autor de la teoría
de que el espíritu
es el hueso que no se puede roer.
Soy las ganas de romperse y de decir algo.
No puedo pagar la entrada al cine,
pero salgo en todas las películas
y por eso estoy sucio
y cansado
y más triste que dios.
A esta hora soy el cartón
y la masa
y la muchacha ideal,
la esterilla de papel
y la esquina morada
y lo que dejaste en la estación.
En el año de 1979 yo le doy la vuelta a mi casa
y la hago explotar.

Yo soy el pie en el estribo
y la última cosa en que pensó Paul
y soy capaz de decir cualquier cosa porque estoy sucio
y no puedo pagarme la entrada al cine.
Soy el autor de la teoría del espíritu
y soy un lado del espíritu

soy la muchacha ideal.

En verdad,
señor,
yo soy Chinatown.
A toda hora
y en demasía,
tengo una calle en cada esquina del mundo
y soy,
naturalmente,
lo único que nos queda.

Eliot Weinberger

 
"Te miras en el espejo retrovisor,
te oyes respirar,
escuchas tu voz,
una voz que habla,
hace calor, 
estás vivo.

Y estar vivo en las
postrimerías de este siglo,
un hombre de clase media
en una capital de Occidente,
es estar a la deriva.

Te demoras,
todos siempre se demoran,
propulsados por el remordimiento.

Dicen:
'Cómo pasó el tiempo'.

Quieren decir: 
'No sé qué le pasó al tiempo".


jueves, 27 de septiembre de 2012

hombres con abrigo azotados por el viento - Malcolm Lowry





Nuestras vidas no lo lamentemos

son como cigarrillos frenéticos

que en días de tormenta

los hombres encienden contra el viento

con hábil mano protectora

y después se encienden tan a fondo

como deudas que no podemos pagar

y se fuman tan deprisa a sí mismos

que uno casi no tiene tiempo de encender

una segunda vida que podría

desarrollarse más blandamente que la primera

y en definitiva no saben a nada

y por lo general se tiran.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

el otoño - Javier Corcobado




El otoño ha llegado a mi corazón
con un siglo de retraso.
Tengo miedo de vivir, pero no estoy temblando.
El amor es un precioso lince disecado
Y me encuentro lejos de todo.

Mis hojas están muriendo y mis calles llorando.
Repito mis canciones de manera mecánica
como una caja de música barata
próxima a estropearse.
No soy oro ni basura ni espíritu ni humano.

Las chicas caminan sobre mí
con sus pantalones apretados.
Hay una floristería en llamas
y sus cristales estallan en sangre vegetal.
Estoy solo, nadie quiere visitarme.

Quisiera ser verano, primavera o mejor invierno
y así morir frío y tranquilo,
pero me he convertido en otoño
con los años, las enfermedades, los amores,
las juergas y la tristeza de no ser un niño siempre.

XLVI versos sencillos - José Martí-Cuba




vierte, corazón, tu pena
donde no se llegue a ver,
por soberbia, y por no ser
motivo de pena ajena.

yo te quiero, verso amigo,
porque cuando siento el pecho
ya muy cargado y deshecho,
parto la carga contigo.

tú me sufres, tú aposentas
en tu regazo amoroso,
todo mi amor doloroso,
todas mis ansias y afrentas.

tú, porque yo pueda en calma
amar y hacer bien, consientes
en enturbiar tus corrientes
con cuanto me agobia el alma.

tú, porque yo cruce fiero
la tierra, y sin odio, y puro,
te arrastras, pálido y duro,
mi amoroso compañero.

mi vida así se encamina
al cielo limpia y serena,
y tú me cargas mi pena
con tu paciencia divina.

y porque mi cruel costumbre
de echarme en ti se desvía
de tu dichosa armonía
y natural mansedumbre;

porque mis penas arrojo
sobre tu seno, y lo azotan,
y tu corriente alborotan,
y acá lívido, allá rojo,

blanco allá como la muerte,
ora arremetes y ruges,
ora con el peso crujes
de un dolor más que tú fuerte,

¿habré, como me aconseja
un corazón mal nacido,
de dejar en el olvido
a aquel que nunca me deja?

¡verso, nos hablan de un Dios
adonde van los difuntos:
verso, o nos condenan juntos,
o nos salvamos los dos

martes, 25 de septiembre de 2012

walking around - Pablo Neruda



Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito, impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.

El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.

Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.

Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.

No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de sueño,
hacia abajo, en las tripas moradas de la tierra,
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.

No quiero para mí tantas desgracias.
no quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos,
aterido, muriéndome de pena.

Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.

Y me empuja a ciertos rincones, a ciertas casas húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la ventana,
a ciertas zapaterías con olor a vinagre,
a calles espantosas como grietas.

Hay pájaros de color de azufre y horribles intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en una cafetera,
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y espanto,
hay paraguas en todas partes, y venenos, y ombligos.

Yo paseo con calma, con ojos, con zapatos,
con furia, con olvido,
paso, cruzo oficinas y tiendas de ortopedia,
y patios donde hay ropas colgadas de un alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.

un poema de Belén



está tan frío
tan de noche
que quería ir a dormir
a las siete de la tarde
llueve
dormir a las ocho
¿dónde va la gente cuando llueve?
la gente que anda en remera por la calle
en invierno
dónde está
los que te desean
feliz cumpleaños
en una fecha equivocada
porque cumplís cuando
todos están de vacaciones
en noruega
a las siete
están todos en la cama
ven tevé, leen libros,
diseñan los muebles del futuro
las casas del futuro
el futuro
en una Moleskine
Cecilia Pavón escribió un poema
que dice que el dinero separa a las personas
el dinero separa a las personas
Marina Gersberg tradujo canciones de Russian Red
Marina es moderna
“Por qué pierdo el tiempo?
De nuevo gasto plata en cigarrillos
que no quiero fumar
en mails que no te quiero mandar”.
Todos están de vacaciones
El dinero separa a las personas
Marina es moderna.


 http://revistavalderrama.blogspot.com.es/


lunes, 24 de septiembre de 2012

teoría de los hospitales - Andrés Neuman



Te salvan y los odias: tan extraño 
como ahogarse entre varios salvavidas.
Llegas y cicatrizan tus heridas
mientras otras distintas te hacen daño.
Por los pasillos y a través del baño
ese olor se te lanza en estampidas:
pese a las enfermeras, aunque pidas
auxilio, te anestesia con un paño.
Quieres quemar las camas, desesperas
en laberintos de etimología
y en los cuartos vacíos como esferas,
imaginas los pozos, las fronteras
que no has atravesado todavía
y pronto importa poco lo que eras

domingo, 23 de septiembre de 2012

préveza - Kostas Karyotakis‏



Muerte son los pájaros que chocan contra los negros muros y los techos,
muerte las mujeres que hacen el amor
como si pelaran cebollas.
Muerte las sucias, insignificantes calles
con sus ilustres y pomposos nombres,
los olivos, el mar en torno, y aún
el sol, muerte entre los muertos.
Muerte el inspector que verifica,
en la balanza, una porción incompleta,
muerte los nardos en el balcón
y el maestro con el diario.
Base, Guarnición, Regimiento de Préveza.
El domingo escucharemos la banda.
Abrí una cuenta en el Banco,
primer depósito: treinta dracmas.
Caminando lentamente hasta el muelle,
“¿existo?”, digo, y luego: “¡no existo!”.
Llega el barco. Izaron la bandera.
Quizás viene el señor Prefecto.
Si al menos, entre estos hombres,
uno muriera de aburrimiento…
Silenciosos, apesadumbrados, con modos graves,
todos nos divertiríamos en su entierro.

sábado, 22 de septiembre de 2012

pequeña confesión - Jorge Teillier



Me amaron las doncellas y preferí a las putas.
Tal vez nunca debiera haber dejado
El país de techos de zinc y cercos de madera.
En medio del camino de la vida
Vago por las afueras del pueblo
Y ni siquiera aquí se oyen las carretas
Cuya música he amado desde niño.
Desperté con ganas de hacer un testamento
-ese deseo que le viene a todo el mundo-
pero preferí mirar una pistola
la única amiga que no nos abandona.
Todo lo que se diga de mí es verdadero
Y la verdad es que no me importa mucho.
Me importa soñar con caminos de barro
Y gastar mis codos en todos los mesones.
“Es mejor morir de vino que de tedio”
Sin pensar que pueda haber nuevas cosechas.
Da lo mismo que las amadas vayan de mano en mano
Cuando se gastan los codos en los mesones.
Tal vez nunca debí salir del pueblo
Donde cualquiera puede ser mi amigo.
Donde crecen mis iniciales grabadas
En el árbol de la tumba de mi hermana.
El aire de la mañana es siempre nuevo
Y lo saludo como un viejo conocido,
Pero aunque sea un boxeador golpeado
Voy a dar mis últimas peleas.
Y con el orgullo de siempre
Digo que las amadas pueden ir de mano en mano
Pues siempre fue mío el primer vino que ofrecieron
Y yo gasto mis codos en todos los mesones.
Como de costumbre volveré a la ciudad
Escuchando un perdido rechinar de carretas
Y soñaré techos de zinc y cercos de madera
Mientras gasto mis codos en todos los mesones.

viernes, 21 de septiembre de 2012

sous les pavés, la plage





adoquinada piel,
yo
ya no sé quién me hizo así.

si una noche de verano ibicenca a finales de agosto,
una de esas noches en las que sudamos la vida,
la rabia
y el olvido
o
el alcohol que supuraba mi padre,
o tal vez
he sido yo misma.

el afluente no es desembocadura.
y el perdón no es el olvido.

quiero pensar que es cierto,
que bajo las capas de cemento o adoquín,
estamos nosotros.

salados de tanto llanto a pesar de la lluvia dulce
pero con sonrisas talladas a fuego lento.

ahí fuera hay estrellas
y tú y yo
nos las estamos perdiendo.

qué bien quedan los focos,
cómo lucen en nuestro falso techo.

a ver cómo me explico a mí misma
que la vida era un fraude
y que yo colaboré.

eterna esquina que no doblas,
puta servilleta de amianto,
la vida,
sólo sirve para limpiarnos la boca
cuando ya está limpia

con el sueño solapado, 
ahora sí, ahora también,
yo soy el gato negro
que me cruzo por delante
una y otra vez, 
qué tarde me doy cuenta
por qué no me atropellé.

qué tarde y qué mal.

el ordenador me pregunta
si soy un robot.

el cuestionario a Nueva York
me interroga
si alguna vez entre el 33 y el 45
tuve que ver con el nazismo.

y tú me preguntas si te quiero.

no entiendo nada.

todo el mundo se ha vuelto loco.
o todos los locos se han vuelto mundo.

bajo los adoquines la playa,
por ello rezo.

jueves, 20 de septiembre de 2012

en el camino - Jack Kerouac


" Pero entonces bailaban por las calles como peonzas enloquecidas, y yo vacilaba tras ellos como he estado haciendo toda mi vida, mientras sigo a la gente que me interesa, porque la única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas. "

plutôt la vie - André Breton




Mejor la vida que esos prismas sin espesor incluso si los colores son más puros
Mejor que esa hora siempre cubierta que esos terribles coches de llamas frías
Que esas piedras demasiado maduras
Mejor este corazón de navaja sevillana
Que ese charco de murmullos
Y que esa tela blanca que canta al mismo tiempo en el aire y la tierra
Que esa bendición nupcial que reúne mi frente con la frente de la vanidad total
Mejor la vida

Mejor la vida con sus sábanas conjuratorias
Sus cicatrices de evasiones
Mejor la vida mejor este vitral sobre mi tumba
La vida de la presencia sólo de la presencia
En la que una voz dice ¿Estás allí? Y en la que otra responde ¿Estás allí?
Por desgracia no estoy allí
Y sin embargo aún cuando le hiciésemos el juego a lo que hacemos morir
Mejor la vida

Mejor la vida mejor la vida Infancia venerable
La cinta que sale de un faquir
Se asemeja al borde metálico del mundo
Por más que el sol no sea sino una ruina
Por poco que el cuerpo de la mujer se le parezca
Sueñas contemplando a lo largo la trayectoria
O simplemente cerrando los ojos ante la adorable tormenta que se llama tu mano
Mejor la vida

Mejor la vida con sus salas de espera
Cuando sabemos que nunca se nos hará entrar
Mejor la vida que esos establecimientos termales
Cuyo servicio es asegurado por collares
Mejor la vida desfavorable y larga
Aún cuando los libros se cerrasen aquí en los estantes menos suaves
Y cuando allá hiciese mejor tiempo que el mejor de todos hiciese un tiempo libre sí
Mejor la vida

Mejor la vida como fondo de menosprecio
De esta cabeza suficientemente hermosa
Como el antídoto de esa perfección que invoca y teme
La vida maquillaje de Dios
La vida como un pasaporte vírgen
Una pequeña ciudad como Pont-à-Mousson
Y como todo ya se ha expresado a sí mismo
Mejor la vida




martes, 18 de septiembre de 2012

poema hecho con las tripas de Chuck Palahniuk






Quería destruir todas las hermosas cosas que nunca tendría. Incendiar las selvas tropicales del Amazonas. Provocar emisiones de clorofluorocarbonos que destruyan el ozono. Abrir las válvulas de los contenedores de los super petroleros y vertir directamente al océano el crudo de los pozos pretolíferos. Quería matar a todos los peces que no podía permitirme comer, y empantanar las playas francesas que jamás llegaría a ver. Quería meterle una bala entre ceja y ceja a todos los osos panda en peligro de extinción que no se decidían a follar para salvar su especie, y a las ballenas y delfines que se dejaban morir embarrancando en las playas. Deseaba respirar humo. Deseaba incendiar el Louvre; volver a esculpir las esculturas de Fidias del Partenón con una almádena y limpiarme el culo con la Mona Lisa. Mi mundo, el mío, y todos los antepasados están muertos.
Esto era la libertad. La libertad consistía en perder toda esperanza.
En ninguna parte pone que tengas que tragarte esto, siempre puedes morirte y ya está.
La mejor manera de echar a perder tu vida es tomar notas. La forma más fácil de evitar vivir es limitarte a mirar. Buscar detalles. Informar. No participar. Dejar que el gran hermano cante y baile para ti. Ser un reportero. Ser un buen testigo. Un miembro agradecido del público
Tal vez los humanos son los cocodrilos mascota que Dios tiró por el retrete. 
Y qué pasa si la realidad no es nada más que una enfermedad?
Porque ahora soy huérfano. No tengo trabajo ni a nadie que me quiera. Y me duelen las tripas y me estoy muriendo de adentro hacia afuera
Esos silenciofóbicos. Esos ruidoadictos.
Construir con madera, construir en fallas, construir en cuencas bajas, cada era crea sus propios desastres "naturales".
Es patético que no podamos vivir con las cosas que no entendemos. Que necesitemos que todo esté etiquetado, explicado y deconstruido. Aunque sea del todo inexplicable. Aunque sea Dios.
Lo que yo quiero es que me necesiten. Lo que yo quiero es ser indispensable para alguien. Necesito a alguien que ocupe todo mi tiempo libre, mi ego y mi atención. Alguien adicto a mí. Una adicción mutua.
Otra cosa es que, por mucho que creas que quieres a alguien, te echas atrás cuando el charco de su sangre se acerca demasiado


constantes vitales o vitalidad constante






Quiero amarte a la japonesa, 
amarte mucho, 
no me des tregua, 
no me des domingos, 
ni descansos para fumar.


Alguien ha dado con el punto exacto en el que se siente el amor. Alguien ha dado con él y no nos lo dice. Lazarillo maquiavélico, lo ha llenado todo de pistas falsas y no somos pointers, somos simples y retorcidos humanos demasiado crédulos, esperanzados, estáticos y erráticos. Si tuviéramos alas en lugar de brazos, soñaríamos con darnos la mano. 
Unos creen sentirlo en los ojos, que se tornan mares calientes y rebosan sal, se desbordan, llenos de algo inconcreto que nos hace sentir más que bien, distintos. 
Otros sienten un niño travieso pellizcando el estómago en una mezcla de hambre, rabia dulce y ansiedad.
Los hay que tropiezan con todo, con manos enjabonadas a las que se les escurre cualquier cosa que no sea el amado, esos han abandonado el mundo como tal, han roto los volúmenes, viven en un desmayo y nuestra palma frente a sus ojos diciendo eo, estoy aquí, simplemente no existe. 
Algunos aman con el cerebro y han iniciado ese viaje del que no regresamos nunca, el viaje de los sueños y los planes, y digo no regresamos nunca ya que normalmente son en voz baja, para adentro y acaban abandonados porque en ocasiones se ha roto el juguete antes de sacarlo de la caja, venía defectuoso, dicen, no sé, tal vez le imaginábamos magia y al final el mismo desencanto. 
Otros lo sienten en las piernas en un cosquilleo delicioso, nunca un batallón de hormigas fue tan bienvenido en una suerte de incendio amado y algo más que creemos eterno: la inexplicable furia del deseo.

Es importante escucharse, buscárselo por dentro, ser como un coche que por el ruido del motor nos indica qué le pasa. Estamos vivos o eso gritan nuestras constantes vitales. Y cuando se alteran todas, temperatura, pulso, respiración y presión arterial, aunque no sepamos de dónde viene, aunque no lo ubiquemos, no estamos sólo vivos, hay algo más.

lunes, 17 de septiembre de 2012

creo - J. G. Ballard




" Creo en el poder de la imaginación para rehacer el mundo, para soltar las riendas de la verdad dentro de nosotros, para demorar la noche, para trascender la muerte, para congraciarnos con los pájaros, para ganarnos la confianza de los locos.
Creo en mis propias obsesiones, en la belleza de los choques de autos, en la paz de los bosques sumergidos, en la excitación de las playas de vacaciones cuando están desiertas, en la elegancia de los cementerios de automóviles, en el misterio de los estacionamientos de muchos pisos, en la poesía de los hoteles abandonados.
Creo en el vuelo, en la belleza de las alas y en la belleza de todo lo que ha volado siempre, en la piedra arrojada por un chico con la misma sabiduría de los estadistas y de las parteras.
Creo en la inexistencia del pasado, en la muerte del futuro y en las infinitas posibilidades del presente.
Creo en los próximos cinco minutos.
Creo en la historia de mis pies.
Creo en los dolores de cabeza, en el aburrimiento de los atardeceres, en el miedo de los calendarios, en la traición de los relojes.
Creo en la muerte del mañana, en la fatiga del tiempo, en nuestra búsqueda de un tiempo nuevo dentro de la sonrisa de las azafatas en los ómnibus de larga distancia y dentro de los ojos cansados de los hombres que controlan el tránsito en los aeropuertos fuera de temporada.
Creo en la imposibilidad de la existencia, en el humor de las montañas, en el absurdo del electromagnetismo, en la farsa de la geometría, en la crueldad de la aritmética, en el propósito asesino de la lógica.
Creo en las adolescentes , en como se corrompen a sí mismas por la posición que adoptan sus largas piernas, en la pureza de sus cuerpos desarreglados, en los vellos púbicos que dejan en los baños de los telos más infames.
Creo en la delicadeza de los bisturíes quirúrgicos, en la ilimitada geometría de la pantalla de cine, en el universo oculto dentro de los supermercados, en la soledad del sol, en la charlatanería de los planetas, en la repetitividad de nosotros mismos, en la inexistencia del universo y en el aburrimiento del átomo.
Creo en la muerte de las emociones y en el triunfo de la imaginación.
Creo en todas las excusas
Creo en todas las razones
Creo en todas las alucinaciones
Creo en todas las mitologías, recuerdos, mentiras, fantasías, evasiones
Creo en el misterio y en la melancolía de una mano, en la gentileza de los árboles, en la sabiduría de la luz. "

sábado, 15 de septiembre de 2012

de ocho puntas y cristal




ya no voy llenando el aire con suspiros que llevan tu nombre
suspiros tóxicos y bellos
sólo soy el boceto de una mujer que camina
ingiere alimentos
y tira la basura a las diez de la noche

trozo a trozo, el alma entera,
como el que abandona un animal en la carretera
sin mirar hacia atrás

está llena mi memoria de peces negros
podríamos tocar el pasado si no tuviéramos miedo a romperlo
porque el pasado es una casa abandonada llena de recuerdos
de ocho puntas y cristal

el festín de las termitas que roen las patas de nuestra historia
no ha hecho más que comenzar

ya no existe el rastro de cometa que dejaban tus miradas
ya no hay besos en el portal

te palpas buscando el amor entre tus piernas
cuando todo se asemeja más a un tumor al que le tienes cariño
aunque lo vistas con hiedra, aunque hayas cazado al animal más bello

y te cubras con su piel, aunque todo esté descompuesto,
aunque alfombres la alcantarilla de flores,
aunque siempre sea el mismo cachorro que crece y deja de hacerte gracia

insistes en que eso es amor ahora
insistes
y desisto
ya sólo queda lo que inventas



le mort joyeux - Charles Baudelaire

el muerto alegre 

En una tierra crasa y llena de caracoles
Yo mismo quiero cavar una fosa profunda,
Donde pueda holgadamente tender mis viejos huesos
Y dormir en el olvido como un tiburón en la onda.

Yo odio los testamentos y yo odio las tumbas;

Antes que implorar una lágrima del mundo
Viviente, preferiría invitar a los cuervos
A sangrar todas las puntas de mi osamenta inmunda.

¡Oh, gusanos! negros compañeros sin orejas y sin ojos,

Ved cómo hasta vosotros llega un muerto libre y alegre;
Filosóficos vividores, hijos de la podredumbre,

A través de mi ruina pasad sin remordimientos,

Y decidme si hay aún alguna tortura
Para este viejo cuerpo sin alma ¡y muerto entre los muertos!

viernes, 14 de septiembre de 2012

anatomía de las flores salvajes

Sylvia's Fiction



la anatomía de las flores salvajes que nadie llegó a oler 
y que nadie llegó a cortar
flores salvajes que nadie pisa, 
que nadie osa molestar

la historia llena de salsa agridulce
no sabes si reír o llorar
eres la causa que me pierde
o quizá la oportunidad hilvanada con hilo de pescar
pero no eres cebo, eres ventana abierta y las rejas un dibujo
que si quiero, puedo borrar
eres el motor que ruge
eres un soplo en el alma de la historia más bella
y yo aquí, con mis restos esparcidos, inundando la página
resbalando por los márgenes, grotesca escena del crimen
que te insto a investigar.
palpa mi vacío, te invito a navegar, por mi bilis, por mi sangre,
por mis ganas de arañar, es la rabia lo que escuece.
el fracaso una vez más.
sea invierno o sea verano,
siempre hay frío en mi rincón.
me invento la lava, me recreo en mi aflicción.
mi amor en harapos, anhelando tu calor
en un streaptease de abandono.
como jardines secretos,
que no encuentran su canción, su momento, su motivo
su razón
como parques sin niños
somos noches sin luna y todo va a ser golpes
disfrutemos pues del dolor
quién dijo que éramos mortales
caeremos sobre el colchón
hay vendas, hay suero, hay amor
el abandono tiene ramas
por las que trepar y encontrarnos
mis labios un sahara, lo tuyos un monzón
soy el cadáver de la vida que aún no has vivido
mezcla de árbol y amapola
mezcla de caricia y aullido
soy lo que llevas encima cuando te quedas a solas
la prenda y el desnudo
el zarpazo y el olvido
el humo con el que impregnas tus horas
una hoja afilada que es muerte y es tal vez
una selva, un puente, una piel.
úsame.


papiro pronominal - Eugenio Montejo




Se tendieron desnudos, semiabsortos,
en un hotel de los suburbios.
Verde era el arco de la luz que el día
iba filtrando en la ventana. Y verde el viento
con filo de cuchillo sobre las leves sábanas.
Ese jadeo ajeno ante lo íngrimo
de no saber por qué se nace
ni por qué se desea,
brotaba allí de un fuelle unánime
entre ambos cuerpos... Ella era joven
más que su tenue sombra.
Y yo a su lado, atónito,
en el tiempo sin tiempo de mi carne,
mucho más amoroso que la lumbre
de este incierto recuerdo.
Éramos jóvenes
como cuando uno mismo no lo sabe.
De allí y de todo ambos partimos,
partimos y partieron
ellos, nosotros, cerca, es decir, lejos...
¿Cuál era la canción de moda entonces?
Ya no sé si la oímos, si la oyeron.
El tiempo va añadiendo tanto olvido
que deja en anacrónico tumulto
el mismo fuelle con ansia y menos cuerpo,
el mismo cuerpo con noche y menos sangre,
la misma sangre dando vueltas a la tierra
y estos pobres pronombres que se alternan
entre restos de voces no apagadas
y hasta un golpe de mar donde no hay agua.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Paul Eluard

 
 
Te quiero por todas las mujeres que no conocí
Te quiero por todos los tiempos que no viví
Por el olor de alta mar
Por el olor del pan caliente
Por la nieve hecha agua para la primera flor
Por el animal puro que no le teme al hombre
Te quiero por querer
Te quiero por todas las mujeres que no quiero.

Quién me refleja sino tú misma me veo tan poco
Sin ti no veo más que una extensión desierta
Entre antes y hoy
Hubo esas muertes que yo salté sobre paja
No pude atravesar el muro de mi espejo
Me hizo falta aprender la vida
Palabra por palabra como se olvida.

Te quiero por tu serenidad que no es la mía
Por la salud
Te quiero contra todo lo que es sólo ilusión
Para este corazón inmortal que no tengo
Crees ser la duda sólo eres la razón
Eres ese gran sol que se me sube a la cabeza
Cuando estoy seguro de mí.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

elegir - Joaquín Oreña


 ¿por qué
existen los besos en la boca?

siempre el miedo es una sensación individual
un cromosoma
que se divide violentamente

un chasquido
cuando tenemos los ojos muy cerrados
y sentimos el modo
en que las células responden

aunque nos extrañemos
ahora
somos una especie extraviada

elegir
es una posición
que habla

da cuenta del poder


será de noche
o de día

todos los animales
como vos y yo,
mi amor

al abandonar este mundo

dejan un fantasma blanco
que vive adherido
al lugar
desde donde se van

leer más poemas de Joaquín Oreña en

para una tumba sin nombre - Juan Carlos Onetti



No quiero esto o aquello de la vida, lo quiero todo, pero de manera perfecta y definitiva. Estoy resuelto a negarme a lo que ustedes, los adultos, aceptan y hasta desean. Yo soy de otra raza. Yo no quiero volver a empezar, nunca, ni esto ni aquello. Una cosa y otra, por turno, porque el turno es forzoso. Pero una sola vez cada cosa y para siempre. Sin la cobardía de tener las espaldas cubiertas, sin la sórdida, escondida seguridad de que son posibles nuevos ensayos, de que los juicios pueden modificarse. Me llamo Jorge Malabia. No sucedió nada antes del día de mi nacimiento; y, si yo fuera mortal, nada podría suceder después de mí.

martes, 11 de septiembre de 2012

Las nieves del Kilimanjaro - Ernest Hemingway

 
 
Se acordó de cuando estuvo solo en Constantinopla, tras reñir con ella en París y marcharse. Había ido de putas sin parar, y cuando acabó, y vio que no conseguía matar la soledad, sino empeorarla, le escribió a ella, a la primera, a la que le dejó, una carta en la que le decía que nunca había sido capaz de matar la soledad... Que una vez creyó haberla visto delante del Regence y le vino un mareo y una náusea, y que cuando iba por el bulevar y veía a una mujer que se le parecía un poco se ponía a seguirla, temiendo descubrir que no era ella.


manifiesto - Nicanor Parra



Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.
Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.
A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.
Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.
Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro lenguaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata
Al poeta Ratón de Biblioteca.
Todo estos señores
-Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.
Nosotros repudiamos
La poesía de gafas obscuras
La poesía de capa y espada
La poesía de sombrero alón.
Propiciamos en cambio
La poesía a ojo desnudo
La poesía a pecho descubierto
La poesía a cabeza desnuda.
No creemos en ninfas ni tritones.
La poesía tiene que ser esto:
Una muchacha rodeada de espigas
O no ser absolutamente nada.
Ahora bien, en el plano político
Ellos, nuestros abuelos inmediatos,
¡Nuestros buenos abuelos inmediatos!
Se refractaron y dispersaron
Al pasar por el prisma de cristal.
Unos pocos se hicieron comunistas.
Yo no sé si lo fueron realmente.
Supongamos que fueron comunistas,
Lo que sé es una cosa:
Que no fueron poetas populares,
Fueron unos reverendos poetas burgueses.
Hay que decir las cosas como son:
Sólo uno que otro
Supo llegar al corazón del pueblo.
Cada vez que pudieron
Se declararon de palabra y de hecho
Contra la poesía dirigida
Contra la poesía del presente
Contra la poesía proletaria.
Aceptemos que fueron comunistas
Pero la poesía fue un desastre
Surrealismo de segunda mano
Decadentismo de tercera mano,
Tablas viejas devueltas por el mar.
Poesía adjetiva
Poesía nasal y gutural
Poesía arbitraria
Poesía copiada de los libros
Poesía basada
En la revolución de la palabra
En circunstancias de que debe fundarse
En la revolución de las ideas.
Poesía de círculo vicioso
Para media docena de elegidos:
"Libertad absoluta de expresión".
Hoy nos hacemos cruces preguntando
Para qué escribirían esas cosas
¿Para asustar al pequeño burgués?
¡Tiempo perdido miserablemente!
El pequeño burgués no reacciona
Sino cuando se trata del estómago.
¡Qué lo van a asustar con poesías!
La situación es ésta:
Mientras ellos estaban
Por una poesía del crepúsculo
Por una poesía de la noche
Nosotros propugnamos
La poesía del amanecer.
Este es nuestro mensaje,
Los resplandores de la poesía
Deben llegar a todos por igual
La poesía alcanza para todos.
Nada más, compañeros
Nosotros condenamos
-Y esto sí que lo digo con respeto-
La poesía de pequeño dios
La poesía de vaca sagrada
La poesía de toro furioso.
Contra la poesía de las nubes
Nosotros oponemos
La poesía de la tierra firme
-Cabeza fría, corazón caliente
Somos tierrafirmistas decididos-
Contra la poesía de café
La poesía de la naturaleza
Contra la poesía de salón
La poesía de la plaza pública
La poesía de protesta social.
Los poetas bajaron del Olimpo.


Francisco Ruiz Udiel

hay noches en que no quiero saber nada

Hay noches en que no quiero saber nada
ni oír nada,
y lo único que busco
es sentarme en la desamparada calle
y mirar a un perro,
que en su silencio sabe,
permanecer solo quiero,
y desea hablarme con sus ojos
-pero recuerda- y calla.

Esta noche recitaré
a un hombre que perdió su paz,
un poema para morir en paz.

En el momento en que pienso esto
una sombra se me sube
por el pecho y me acaricia
con sus manos la frente
-entonces callo-

Ni la noche, ni la calle, ni el perro
podrán apaciguar esta ausencia.



gesto desvanecido en esquina de una estación

Esta estación no será más una estación,
quedará únicamente mi gesto desvanecido
en el polvo de alguna ventana,
si acaso hay ventanas,
si acaso decido en las estaciones
desamparar algún gesto.

Esperaré junto a las cabinas telefónicas
a que las horas se desvanezcan azules
en mi cigarrillo encendido
de mirada triste e inclinada,
me verán apretar la mandíbula
para masticar, como las aves
que emigran de una tierra a otra,
cualquier bocado de aire
sin saber qué les espera.

El aire se ha vuelto amargo
y aún no sé en qué otras estaciones
abordará mi soledad otro cuerpo.

lunes, 10 de septiembre de 2012

lo inesperado



cuando uno dice no te esperaba tan tarde y aún así te dejó la luz de fuera encendida, significa que te esperaba encarecidamente, y el tan tarde equivale a media vida y tres cuartos de hora. cuando uno escucha algo así, no queda otra opción que no sea derramarse por arriba, derrumbarse por abajo y desangrarse de pasión en ese orden, formando un charco hermoso de dolor que ya no duele. 
cuando nos dedicamos a hilar un atlas de sentimientos errados y hemos tomado tantos barcos que nos marea la vida terrestre, no nos creemos las cosas a la primera, en realidad no nos creemos las cosas ya nunca, siempre a la espera de la vuelta de tuerca, lo nuestro siempre es un thriller, nos decimos.
y nos damos cuenta de que a la trinchera, que era para un rato, para salir del apuro, ya le hemos puesto lámparas, televisión por cable y nombre al perro y del fragor de la batalla quedan dos heridas que se fueron borrando como huellas en la arena. 
y es que el impulso más grande acaba siendo el que apaga la luz al caer derrotados después del mismo día repetido.
en lugar de la red, quitamos el precipicio y ahora el salto es la mueca y el corte de manga que nos devuelve el espejo. 

así que con todo esto, 
tú, experto en cartografía del alma
tú, animal que delinques sin respiro en mi mente y en mis ganas,
trae tu cuerpo y trae tu rabia
ni se te ocurra dejar nada. 
en el fondo te esperaba.

domingo, 9 de septiembre de 2012

Andrea Cote



e s t a c i ó n   d e   l u z 

Verás, es tu ciudad o mi ciudad que no descansa,
en la que siempre hay algo a
punto de venirse abajo. Por ejemplo, la lluvia —
derrumbada en ese sitio donde
estuvo la luz— ya sabes; o los árboles quemados
de cielo a media tarde,
aniquilados como pájaros que se lanzan desde
el aire y caen en los parques,
arrastrando desde arriba hasta aquí la manía
de caer. Porque es verdad que es mi ciudad,
que es del otoño, la casa misma de todo lo que
lentamente se desploma hastiado de durar
en el aire y la intemperie de la luz.
Verás, aquí es el sitio de las cosas desplomadas,
el lugar donde nos fascinamos
con el desmoronamiento paulatino de los muros
que inician con el tiempo el descenso hacia
sí mismos, simplemente, y con el único fin de
vernos sucumbir ante el encanto de las casas
derrumbadas, tan sucias o tan viejas
—nos da igual— cuando sólo nos importa
que las casas enfiladas habrán de caer
—como también se caen las tardes de su luz—
porque esta ciudad, que es del otoño,
es la casa de las cosas que siempre son más
bellas cuando están a punto de acabar.




l a   n o c h e   e n   t i   q u e d a
 
Y si la cama es ancha
es porque eso es el pavor
que no
que el sueño no es que el cielo te cae en la cabeza
la noche en ti queda
o el horizonte
rojo sangre,
verde botella.
Que qué será de ti
mi melindrosa,
que sí,
que el tiempo aunque tiempo no acumula
no seas zángana
ni pérfida
aprende a cerrar los ojos adentro de los párpados.
Que hagas caso
mi mimada
que en mejor duérmete mi niña se ahogan todas las infamias.
Que no,
que la cama no es sólo para el sueño,
que la noche no es Dios con los párpados cerrados.