Supongo que así crecimos algunos,
con "el no ya lo tienes".
Eso significaba pide la luna, que "él" se enamore, que te cojan en ese curro, que te toque el 30247, que te editen el poemario, que no llueva mañana, que salga bien el análisis, que te deje el coche tu padre cuando llevas dos días conduciendo, que te dejen entrar en pachá con quince, que te recojan en autostop fuera del summun en el `94 cuando no quedan taxis, que cante tu poema esa mujer que cada vez que hace algo te remueve las entrañas de bonito....el no ya lo tienes.
Y luego, a ver qué hacemos con el no que ya tenemos.
Aceptarlo, claro. Edificar sobre él un rascacielos a mano. Volver a casa andando. Hacer un poema más hermoso. Buscar un amor más bonito. Comer más sano. Pedir la estrella Sirio que es la asoma por la ventana cada noche y no la luna. Cambiar de número. Buscar otro trabajo. Aprender a cantar. Tener el no y abrazarlo
