viernes, 29 de junio de 2012

viernes 8 de febrero de 2008

 

mis desastres naturales

que aquí se sufrió un incendio
te dirán mi olor a humo y las cenizas de mis intentos.
que pasó un vendaval
y me dejó desnuda y algo aturdida
en mitad de esta mala ciudad
que ni es lo suficientemente grande como para perderme
ni lo suficientemente pequeña como para encontrarme.
que llego de un invierno frío
que acabó con las huertas igual que acabó con mi esperanza.
que sufrí un pequeño terremoto
ignorado por la escala de Richter pero que echó mis cimientos por los suelos.
que subió la marea
y en lugar de ahogar mis penas disfruté de un cruel naufragio.
pero a pesar, muy a pesar de éstos,
mis pequeños desastres naturales,
se dice que la tierra es sabia
y que aunque no olvida,
es capaz de rehacerse
aunque sólo sea...
para volverse a deshacer











Theo Francos
una bala pegada al corazón

5 comentarios:

  1. la escritora eres tú

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  2. Oh, cómo me gusta que me hagan recomendaciones tan certeras.
    Sí que es sabia la tierra. No olvida y sin embargo no desiste. El coraje la reconstruye una y otra vez.
    Magnífica declaración de intenciones.
    ¡Saludos!

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  3. Por el placer de volver a inventarse.

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  4. Reinventarse, reconstruirse, renacer, con las cicatrices dibujando un nuevo mapa en el que volver a perderse. Me ha encantado.

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  5. Debemos ser un breve nicho de desastres repetidos.
    Un abrazo!

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