miércoles, 7 de junio de 2023

HOSSANA, KARMA POLICE Y EL TEMBLOR

"nada hay fuera del texto" 

Jacques Derrida


Suena Karma police en bucle mientras yo pretendo volar a la suprarrealidad deseada y forjar un poema que huela a tierra/hierba fresca y a noches de clarividencia y devoción, si es que eso es posible. Un poema que no se pretenda guante ni ofensa. Un poema forajido. Que me sea coartada para vestirme de luz e insistencia y rescatarme un poco, ahora que el aire está inmóvil, como escribió Rimbaud, y pergeñar en versos kilométricos una danza antigua que mezcle diabluras y vértigo. Me emborracho de soledad y juego con el sextante que dicta las distancias que nos separan, a ver si lo rompo. Después empiezo el poema en el que navego y naufrago al mismo tiempo y me pregunto: ¿por qué tiemblo? Porque la vida es un fiordo de fuego que se deshace en nuestro pecho y quiero abrir mis ojos inmensamente de aquí a Lima para no perder detalle de ese deshielo y de ese incendio, porque es mío y único. 

Fuera un ejército inmenso manosea un nembutal de coltán como si fueran sus sexos, pero no lo son. Sedados, ofendidos y ofensivos. Ellos se quitan (y quitan) la vida a diario y no sé por qué, cantaría Krahe. Porque no lo saben, pienso o sí, y eso sería lo perverso. Hembra atávica aullando hossanas en este no-esplendor sobre el asfalto. Yo TIEMBLO en mayúsculas y el corazón me relincha dolorosamente en un lugar con mucho sol y sigo escribiendo como un río sin cauce porque no sé hacerlo de otro modo y porque elijo el poema para desmoronarme como elijo tu cuerpo. Elijo el atardecer de ceniza turneriano mientras hago taxidermia al recuerdo y deconstruyo el amor a lo Derrida y elijo la belleza del gesto y soy una mujer con el cabello lleno de corceles. Tiemblo cuando muerdo tus palabras en mi boca. Le vendo los ojos a Proserpina en el poema con un terciopelo rojo bermellón y le recito, que no receto, vida. Y tiemblo.

Elijo el enigma y el escombro de las horas felices. Elijo licorerías oscuras y exámenes de histeria. Allí donde se guarda el silencio y la calma a veces se pierde la cabeza y el control. Pero sigo temblando. Las cicatrices embellecen al guerrero, me repito en un delirio de metal. Porque somos un cúmulo de fragmentos que se desordenan después de tantas caídas, sin control remoto para la emoción, el cuerpo se improvisa, sin alzado previo, una vez más. Vitrinas y espejos, eso no es vida, es un eslogan de plástico, la medusa en la tráquea de un tenor. Mi corazón, una amanita muscaria que crece y se desborda en un bosque submarino lleno de caballos griegos que leen a Tristan Tzara y yo les observo, vestida con un péplum mientras vuelco una ánfora llena de vino sobre los demonios de la literatura y me condecoro con tu risa salvaje mientras ellos beben y se atreven a asomarse a sus adentros. Tiemblo porque albergo un ciclón en el pecho. Tiemblo mientras leo a Lorca, a Shepard, a Margarit y a Grande. Tiemblo en la anemia del poema que no llega a este corazón abierto. Tiemblo porque los niños ya no juegan, solo crecen rápido. Tiemblo ante el muestrario de caricias que reclaman las pieles. 

Ninfa sabelotodo, sigue temblando y parte el cráneo de la palabra más hermosa, no la domestiques nunca, haz que muerda o devórala, consciente de tu temblor.

Elige el poema, elige tu cuerpo y desmorónate.






La interpretación más hermosa de Karma Police: 

My interpretation of this video, and the song itself, is the idea of becoming overly vengeful. Of holding spite against people for every little thing they do, even things they can’t help like their ‘Hairdo making you feel ill’ or ‘Buzzing like a fridge’. The singer wants the ‘Karma Police’ to catch up with everyone he holds these grudges against, hence the video being the relentless chase of a perfectly average guy for seemingly no reason. It’s letting yourself fall into a cycle of anger and losing yourself to spite you can’t let go of. And you’re just in the backseat, letting these intrusive thoughts take the wheel. By the time the singer wakes up and realises ‘For a minute there, I lost myself’, karma begins to catch back up with him, following the destructive path he’s left behind (The fire chasing the gas trail). But he gets out of the car just in time, getting out of that vicious cycle and realising that a life holding grudges is no life at all.

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Mi interpretación de este video, y de la canción en sí, es la idea de volverse demasiado vengativo. De guardar rencor contra las personas por cada pequeña cosa que hacen, incluso las cosas que no pueden evitar, como su 'peinado que te hace sentir mal' o 'zumbando como una nevera'.

El cantante quiere que la 'Policía del karma' alcance a todas las personas a las que les guarda rencor, por lo que el video es la persecución implacable de un tipo perfectamente normal sin razón aparente. Es dejarte caer en un ciclo de ira y perderte en un despecho que no puedes dejar ir. Y solo estás en el asiento trasero, dejando que estos pensamientos intrusivos tomen el volante.

Para cuando el cantante se despierta y se da cuenta de "Por un minuto allí, me perdí", el karma comienza a alcanzarlo, siguiendo el camino destructivo que ha dejado atrás (El fuego persiguiendo el rastro de gasolina). Pero sale del coche justo a tiempo, saliendo de ese círculo vicioso y dándose cuenta de que una vida llena de rencores no es vida en absoluto.



2 comentarios:

  1. la rosa y el látigo, lo Siempre...

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  2. Rimbaud se fue a Abisinia para seguir temblando, hoy te leo.
    F.

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