de este modo, grave y pensativa,
más tibia que el aceite o el agua,
he descansado, babeando por el agujero de mi boca.
Anne Sexton
Me llevé a mí misma hacia las corrientes
con mis ropas sucias, con mis sonrisas como manojos de llaves
oxidadas
con las que morir tratando de abrir tardes tristes o cielos o
bocas.
Me llevé para que el mal tiempo me inundara
Quise traducir mis lamentos y tribulaciones en versos que cruzan la
carne.
Quise la caricia en el hueso.
Allí puse mi verdad como carnada
y tú alzándote como puro animal hurgaste en mi aliento
con tus venas, ríos turbios,
tan vibrantes
tan capaces.
No más amor de seconal, prefiero el destierro en tu cuerpo.
No más paños mojados cuando esta es mi fiebre.
Porque en esta realidad bifronte
escogí el lado de la caída
el no paisaje que besa la pared
el envés de la coraza
el roce en el adentro.
Escogí rendir tributo a tu incendio
aquel que ulula entre mis piernas
el que urde el rapto de mi mesura
para desandar las calles que marca la piel
para hacer simiente de la herida
que supura algo más que daño y memoria.
Para perforar el miedo
para agitar el núcleo
en las corrientes me abandoné.
te leo y me pasaría la vida pernoctando entre tus versos.
ResponderEliminarllamemos a Sarco y vayamos juntos a darnos un baño de corazones infinitos, ahora, justo ahora, cuando la metrópolis se seca y la muchedumbre sólo mira sus ombligos.
gracias, una fortuna leerte.
inmenso abrazo.
Elegiste el precioso infierno.
ResponderEliminarYa hiciste bien con elegir lo que elegiste:
ResponderEliminarel lado de la caída de la realidad bifronte,
el no paisaje que besa la pared
y el roce en el adentro.
Vuelvo a leerte de nuevo. A envolverme de tus versos.
Abrazo grande
para hacer simiente de la herida
ResponderEliminartremenda erizada de piel.
otra más
Al otro lado de la coraza no hay corrientes, es donde habitan los muertos y las corrientes son la sangre de todos los mares.
ResponderEliminarQuien así escribe no puede estar mas que a ese lado.
Maravilloso y contundente poema. Beso, miss.
ResponderEliminarCreo que no me expresé muy bien: afuera no hay corrientes, quien así escribe no puede estar sino en la parte de adentro.
ResponderEliminarSiempre me pregunto, ¿por qué el amor es tan doloroso?
ResponderEliminarSiempre la misma respuesta: "por que lo que se ama cuesta hasta la vida..."
Desgarradores versos empañados de melancolía. Muy buenos, Anna