malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

jueves, 21 de septiembre de 2017

BOOMERANG



Me empecé a sentir tan sola
que el hueco ocupó
mares muertos, estrechos de Bering, parte de océanos poco pacíficos
y órganos vitales de los que nunca sonaron en capillas sixtinas
como esos parkings de hipermercado en plena madrugada
que sí, que son poéticos, tan americanos siempre en nuestro imaginario
cuando los ves en una foto de Eggleston
pero cuando te definen, rotura de ligamentos, hectáreas asoladas, sentimiento poligonero de lo más vulgar,
prensa amarillista analizando a full time tu estado de desánimo…
en fin, al fin, por fin, sin fin

Y ahí estás. En pedazos. El único boomerang, se llama dolor
por lejos que lo mandes, vuelve y vuelve y revuelve.
Y nunca se resuelve.
No sé cómo lo llaman, cuando el cuerpo se enfrenta al frío
y hace como un dragón que suelta la cola en caso de peligro
Autotomía o algo así
Que es como cortarse a sí mismo.
Como esa pregunta cabrona de: ¿en un incendio, qué salvarías?
(subyace: ¿qué no te importa?)
Porque no deja de ser la cruz de:
¿A la isla desierta que te llevarías?
Porque no es lo mismo salvarlo que llevártelo
A uno lo mueve la pena y a otro la necesidad/deseo
De uno sacaría las fotos de familia, peso en oro
y al otro me llevaría al hombre y los poetas infrarrealistas
sin dudarlo
porque mirando fotos, puedo morir de tedio.

Vasoconstricción,
como los alpinistas que se dejan anulares en el Annapurna
especie gélida de divorcio
como si fuéramos inuits

uno lo va soltando todo,
y toda la sangre se concentra
en el órgano vital
que late y late
se hincha y respira
y se le hace un corro protector
como si pudiera acabar salir corriendo
hacia algún lugar

las piernas te llevan más lejos que un corazón.
a ver si me entero.









viernes, 8 de septiembre de 2017

Apotropaico






Del gr. ἀποτρπαιος apotrópaios 
'que aleja el mal' y -aico.
Dicho de un rito
de un sacrificio
de una fórmula
etc.: 
Quepor su carácter mágico
se cree que aleja el mal 
o propicia el bien.


(Con arreglo a la locura)

Crucé los dedos
para hacer pause/instantánea
del momento feliz
como si fuera posible
hacer bello el roce de la alambrada

toque todos y cada uno
de los árboles del bosque
contando sus anillos a ojos cerrados

muy dejada a solas
con mis crónicas de habitación
haciendo aspa con los brazos
ojos rapaces y
la necesidad de sacarlo todo afuera
como ropa mojada
y exagerar, de nuevo,
el domicilio de la congoja
y la impresión
y la danza
y el propósito de la tinta
que viene para sudar de mí
en mí
en ti

el poema como eyector de residuos interiores
o como espora mágica que va abriendo ventanas
cauces o nadas
pero siempre una extensión demasiado grande
para mis furias y sus coros

en busca de un sosias
que viva tu misma vida
a diez mil kilómetros
pero en alta definición

reconstrúyeme un poco ahí donde el derrumbe
(ansié)
desfibrila la ilusión
dame el latido del acantilado
y atrapa el temblor contenido en la garganta de los gallos

venía a vivir en tus reservas de calor
cuando el deseo se arrastraba bendito
por mil desiertos envasados al vacío,
dije dame
dije ten

las cicatrices no flotan en nuestros privados escoriales
y el poema no trae fondo
ni la palabra pared o bengalas
sólo me queda la santería del verbo
la gárgola en la entrada
las fauces del león

te acercas
custodio del peligro
y de mi indefensión
obscena asfixia de semen
musa que desenrede las piernas
cuando no quieras marchar
común fanfarria
para saciar recodos de angustia

traigo en la mirada tanta oportunidad
como desolación
que el alma es un burdel
no seamos tiernos a deshora
fuimos polen abandonado,
linterna que no faro
hermosa persecución de la carne
mente excitada
brutal vaivén del aire caliente

ahora resto
eco del aullido
estalactita de saliva
brillo y hueso embalsamado
no hubo suerte





miércoles, 6 de septiembre de 2017

la gente ya no "está" en los sitios




Te has dado cuenta? La gente ya no "está" en los sitios. Son como vasos comunicantes, hilos conductores, lo que quieras, alcantarillado de ciudad común puesta en un escaparate, me vale. Texto, imagen, sonido, pero no hay tacto ni fiebre. Están hablando, escuchando, leyendo, escribiendo a otros. Esos otros, que tampoco están. Observan lo que les rodea con tanta ansiedad que quiero matarlos. 
Inmortalizan rincones, cactus incluso frondosos, soles, pies en la arena, platos de comida que parecen tocados de novia, o cócteles color plástico. Pero no están. Se ha creado una irrealidad paralela imposible de ubicar, intocable bajo el magma de la dichosa cobertura puedelotodo. 
De repente el escenario cobra relevancia inaudita y el resto es atrezzo. Algunos logran meterse en la composición si quedan bien en ella y se hacen visibles un nanosegundo, petrificados en esas (in)naturalezas muertas o abortadas incluso, que llenarán sus discos bien duros. 
Se desangra un sol sobre el horizonte mientras le ponen filtro y treinta hashtags a la vez que eliminan cientos de selfies que no convencen. Dónde está la gente?
Exhibicionismo era enseñar bajo la ropa, no la tela que te cubre. Bacanal era comer con las manos y acabar lamiendo el plato y al compañero de ágape.
Un hombre arde a tu lado mientras tinder te ubica posibles cazas en ratios de distancia. No hace falta que eleves el morro al viento, ya no tienes nada salvaje en el perímetro de tu carne. Sólo te ubica en el mundo google maps y en realidad nadie está donde parece estar. Hemos construido tantos mataderos que no hay lugar para viveros. 
El mundo está vacío, sólo te rodea un holograma de algo que no existe. No se vive el ahora, no se tienen conversaciones privadas.
El vacío no es misterioso y nunca lo ha sido, pero sin las coordenadas exactas no te enteras de que tienes las manos atadas.