no me vengas llorada que me gusta el mal tiempo
traigo un abismo
acoplado en el
fondo del estómago
en el fondo de mi
mar enfermo
como un pellizco
de hambre insaciable
con el que morir
es un hecho
se me ajusta el
recuerdo del hombre
se me ajusta la
herida a la vida
y todo me sangra
en escozor
bendito
nacemos hasta
encontrarnos
qué silencio más
escandaloso
el de los cuerpos
al romperse con las manos
y si la vida nos
encuentra cedidos
propón barro
propón lengua
propón tristeza
que de mis muslos
sabes hacer rescate
y de tus roces
yo haré refugio.
