malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

miércoles, 8 de mayo de 2019

te has dado cuenta de que El Raval grita cada noche porque echa en falta nuestras huellas, las copas que vaciamos y mis vestidos vencidos? -nota de voz 06/05/2019


"te has fijado como el Sena ya no 
nos mira a los ojos & la Gare de 
Lyon la han llenado con 
propaganda ofreciendo $$ por la 
captura de la banda Baader-Meinhof?"
M.S.P.


Mi móvil está lleno de puestas y amaneceres. De vídeos de 40 segundos de olas que rompen, flores salvajes goteando rocío y el hocico húmedo de mi perra de 14 años recordándome que hay que olerlo todo mil veces y hacer agujeros profundos cuando estás cansada y necesitas frenar. Cuando llego a casa, dejo fuera de la verja todas aquellas cosas non-priority haciendo cola mientras deseo que algún camión enorme las atropelle sin mirar atrás. 

También hay fotos de gatos y perros, paellas de mi padre, fresias de mi madre, grafitis, cielos reflejados en charcos, versos cuchilla y una mujer morena de pelo largo que se reconcilia en y con cada pliegue de su propia piel como si de un mapa vivo se tratara, porque en el fondo eso somos, mapas vivos. Improvisados, tortuosos, señalados, únicos. Cientos de notas escritas, promesa o antesala -zaguán de caricias- de futuribles poemas que tal vez queden atrapados en esa red del quiso ser pero no. Y decenas de notas de voz que nacen en un atasco, en una sala de espera o durante un crepúsculo cualquiera. 

Auténtico paraíso digital y portátil que cabe en una mano, atrapando latidos y sorpresas, la piel, el destello, el limbo de lo inmaterial, conjuro de la carne, el raíl de unas caderas, un sofá barcaza, la tierra, lo inasible que te salva.



lunes, 6 de mayo de 2019

Girassóis de Van Gogh - Mariana Froes


Te engravido toda noite
Só para ver o sol nascer
Te engravido toda noite
Só para ver o sol nascer
Não quero mais dormir do seu lado
Prefiro ficar acordado
Guardando seu rosto pra lembrar de você
Lembrar de você, lembrar de você
Cê tem uma cara de quem vai fuder minha vida
O seu olhar é um caminho sem saída
O seu corpo é um caminho sem saída
Então só entra
Cê tem uma cara de quem vai fuder minha vida
O seu olhar é um caminho sem saída
O seu corpo é um caminho sem saída
Então só entra
Na rua ouvindo A$AP Rocky
Pelados no bairro como se fosse Woodstock
Outro bar, outro porre
Somos livres como girassóis de Van Gogh
Gira, gira, girassóis de Van Gogh
Gira, gira, girassóis de Van Gogh
Gira, gira, girassóis de Van Gogh

martes, 12 de febrero de 2019

el cuidado de lo salvaje



No es mucho pero traigo la palabra frondosa
y el loop del gemido que estalla como una cerveza que cae de mis manos
me polarizas, eso es todo
el aliento se pixela
en mitad de la cronología del oleaje
roma o su dislexia
nadie lleva la cuenta
en la noche de lo abstracto

mis aceites y todas las lágrimas degolladas
haciendo nube
la tormenta es una fórmula para acabar con todo
porque así, derramados, nos damos forma
amortiguando cada roce, el vaivén de las barcazas,
trincheras para tus ochomiles,
el calor y tus ráfagas,
mientras pronuncio el maremoto y la pulpa del momento
-algo que atrapar-
maniobras del que late e inventa rezos para que no escampe
el deseo
el deseo y su propia obsolescencia programada
administrar nuestro oxígeno y nuestra agua
el cuidado de lo salvaje
nosotros, escenario, montaña
nosotros una supernova
y alrededor, sin angustia,
lo indeterminado






sábado, 2 de febrero de 2019

alguien eléctrico







































que se detenga en el mirador de mi melena
y se desconsuele con la finta de la memoria
-instantánea y efímera-
que en mitad del derrumbe o de la fortaleza
sabe a vuelo y a estruendo de la carne

Que aparte lo que no sea valle
que apague lo que no sea fuego
y que atrape en su lengua todas las sales

Que se amarre a la furiosa elegancia de su ruina
como si fuera un don o un ejercicio gozoso
del deleite en la grieta

YO SOY LA ISLA
bordeada de arena, mar y precipicio
y tu mirada disolvente del vacío & manifiesto de los destrozos
la sed y el diluvio
lo que hiere y hierve,
desembocadura de las rabias
y el brebaje-excitación en plena huida de uno mismo

Aproximación al aullido o allegro de la piel
cuando el tiempo se detiene
en el brillo y su función
Exploro el sonido del goce y tu calibre
traigo el cuerpo como enunciado
manglares bajo las caderas
y nuestra resurrección

YO, LA ACCIDENTAL.
con el perímetro del desastre bien desdibujado
y el vestido del desaliento bien apretado
un huracán y sus consecuencias
el desvarío y el susurro desbocado a 40 grados
campo de batalla en el que ser Infierno en Movimiento
deambulando la kilométrica obsesión por desconocerse a uno mismo

domingo, 2 de diciembre de 2018

Mil domingos dilatados y el tapiz de mi piel en tus manos



Fuera de ese cuadro 
una muchacha sueña 
renacimientos atroces
Bolaño

Vengo tolerando mi absoluto desorden
como una ciudad que se reescribe paso a paso
callejones innombrables con su soportable maquillaje de claroscuros
luces que se funden en mitad de la palabra bisturí o picotazo
escenario que será siempre dinamitado

Hembra o laguna tutelando el precipicio que nazca tras la explosión
Antes que polvo, ser pólvora
y entonar a modo de salmo
1000 gritos que apaguen deseo contra el cuerpo
1000 gritos que enciendan deseo con el cuerpo

Vendimia y todo margen desbordado
Maremoto en la habitación
Intermitencia animal fauce/caricia
mientras me dejo ser labrada e impura
y no siempre descifrable

En el envés de los párpados
todos los versos que incineré en el frío
buscando el abrazo arborescente
que prenda y sofoque la emoción
de tus avalanchas

Para después ser, de nuevo, ese mapa hecho a mano,
aprendidos a oscuras o improvisados,
laberínticos y tabernarios
fabricando tanto nuestro spleen

como nuestra perdición.

martes, 6 de noviembre de 2018

La ofrenda y el fuego





Me tenso en los extremos  
que no vengo a negarme
sino a ser descarada
hasta que tus miradas me sepulten

Describir la raíz que me inunda
desde el dique que rompo
por el habito de libar herrumbre
grieta, noche
y ser hallazgo

Saliva o halo de luz
guía
sin más perfume que el de la carne
Una estirpe de intentos de caricias densas
con los que elevarse
y fabular el combate con uno mismo

Magia negra de aprenderse antes de tiempo
y darse ramas de sol
antes de llovernos
en los mataderos del deseo

Braceando en las dunas
pero ceñida por todos los mares
Yo quiero tocar la palabra por dentro
y ser la ofrenda y el fuego
Ser la nuca encañonada en cada vuelo
y estar muy vivos
Eternos y desconocidos
Desprotegerme habitando la incomodidad 
Tenerme en la ebriedad de las palabras
antes de la caída en picado

Sin mapas,
llegarse como único rito
cabalgar el dominio una vez
sin drama

como el que diluye el mármol con un susurro


lunes, 8 de octubre de 2018

la perrera
























Vine recortada,
tras la voladura,
matizada en sal,
dibujando una parábola kamikace,
-viento divino-
conducida extrema, por el ansia insobornable
de un arpón euforia que libé cual néctar
mientras habitaba un sueño de El Bosco.

Aullar y reptar y ser de agua y ser alada y ser incoherencia convencida.
Traerte todos mis ángulos y mis a solas
en un auxilio desde el fondo
y rumor de lo que hierve
y rubor de unas mejillas repletas de fiebre.
Internarse en lo tangible de unas caderas en movimiento.
Creciente, goteando deseo
y fabricar con el cuerpo
crestas de ola
nombres que se mojan
en estallidos de enjambres de caricias y aguijones,
que la vehemencia no es invisible
y no existe fórceps para el bolardo de la memoria

Bien cruda, directa a la descomposición
que se dé lugar en tu torso lanzadera
lamí tu cima
habitación o perrera, pero prendida en corales,
mujer como racimo que arde todos los agostos
y todos los meses son agosto.

El corazón de tu tiniebla
me tiene trepando tu aliento,
lejos del frío de las carnicerías,
hendida en el siroco de tu risa
esculpiendo victorias en nuestra carne,
tramo y me doblo
en tu semen
y te jalo
y buceas entre crines despuntadas y suaves.
Que manen todos los vinos
en improvisada etílica transfusión,
eres la quemadura, lo abrupto y el cráter en el corazón.

Cuerpo o amarre pero la punta de todo dolor.
La chance de los que no creen,
desembocadura de las manos y los labios,
crucero y hundimiento.
La bulla de las ganas aguardando a las puertas de un teatro
donde unos cuerpos y sus dulces distritos fabrican reyertas

en las que perder es vivir.

domingo, 30 de septiembre de 2018

soy turbia para que te adentres en mí




Cruzo mis ruinas azotadísima de resaca
con los muslos que tiemblan como perros viejos
entre relámpagos de fiebre y golpes de culata hechos con amor
derramo luces largas y palabras
manejando un cañón de humo a mi antojo

Con postales de la excitación, tramo un paisaje eléctrico
de la mujer que con caricias vienes arando
Reino desnudo el del lumpen de nuestras savias
Sólo soy una daga mojada en tu espuma
O viceversa
Unas caderas bien altas
Tú, catástrofe en las sienes,
cascada láudano de apuesta afilada
un barro chamánico que te chorrea nuca y espalda

Larvas de deseo de boca en boca
existir en la emergencia
de esta hembra zaherida, gitana, abanico de pestañas
con mi beso, bien denso
y el caudal de tu río, zarpazo fantástico

Mientras se aproxima un animal a la insensata
con tréboles de cuatro escamas
sé que ya dejé de construirme
ahora que me grite el cuerpo
que se gobierne solo
que se improvise
que se derrumbe
con el picotazo del brillo

llorando toda la energía que haga falta

jueves, 2 de agosto de 2018

decimonovena guerra mundial entre tú y yo





Estupefacción ante el milésimo sueño derramado entre las piernas
de esta isla y el vacío
Inauguren la reventa del dolor
en el perímetro del silencio
y goteando amor
como una presa reventada
una y otra vez

yo tropiezo en mis propios peldaños

Arde loca la distancia
con sentimiento vikingo o pirata o esquizo
Traigo mi propia selva
Obro mis milagros
Abro mares
y cato todos los vinos

Drena mi congoja
bebe profundo
mientras se afilan los deseos
en nuestros hígados adiestrados
raros & pélvicos
gestos de amor
que no vienen a llenar poemas

Trepo el cuerpo terremoto
Tiento y tiemblo
mientras me desbaratan melenas y carnes

(Me evaporo)

Animal hinchado de cartuchos de tinta
El corazón, un demente que siempre anda suelto
Y mojo tu yerba
Sodomizo tu cielo
Trago y enebro
tu sudor y tu pimienta
con el gesto sencillo de la que viene a por el goce

Me derrumbo en silencio
Sepultada la magia
quedan todas las espumas

Soy una emergencia
Eres un acantilado
con su mirador y su salto

Que no era reversible.
Vuélcame pero solo soy una
Suspirando por el pulso
y la grieta
mientras el interior de tu boca
muerde el riesgo de todas las caderas


domingo, 27 de mayo de 2018

un latido épico



Quise escribir uno de esos, cotidianos, que sacamos a veces.
De esos de ponerte a mirar alrededor. De los que parimos once mil al día.
Y empezaba con la señora que me acababa de cruzar
y que se rompió un tobillo delante de mí al salir del bar de Ady, la rumana,
y llamamos a la ambulancia y tardaba. Y aquel señor que no está bien -según dicen los que están genial- orinaba en la puerta de Tanit, la peluquera, mientras tanto. Y la señora del tobillo roto, que iba de luto perenne, lloraba porque le dolían otras cosas que en el parte médico llamarían tibia, peroné o astrágalo.
Pero luego, al teclear, se me cruzó el “nuestra raíz está hablando”, de MSP, y ya me detuve en la magia negra de tu sonrisa y en la extrema-unción que un buen día vinimos a darnos. Yo, la hija de la inglesa, ya hice lo que pude por un tobillo roto pero ahora me embiste la rabia atroz como si una fuga de la carne, tantísimamente sola e inventando palabras. Y anidar en tu cabeza era la mejor manera de estrellarme. Y prefiero sacar lo cotidiano que llevo dentro porque eso me sirve a mí aunque quede menos bonito, menos empático y solidario.

Y teniendo en cuenta eso que acabo de leer, de que tal vez ni el carbono 14 será capaz de reconstruir los hechos verdaderos, yo sí vengo con la intención de dejar constancia de la combustión constante de dos terrenos alejados. Terruños, dirían. Yo traje cepas y buen vino. Otros verdearon, ondeando sábanas que querían mojarse allende las venas. Las nubes fueron las mismas y las ganas se encajaron. Y yo, que te rindo tributo al alba de cada día nuevo que viene a desgastarme, te soy lo cotidiano, el verso tonto de la servilleta del café que te alegra o te deprime. La rama que te escupe las gotas de rocío en la ráfaga de viento. La parada de metro que te saltas por andar en las nubes. El café que se te queda tibio y aún así te gusta. O la boca que te exprime en mitad de la madrugada. Lo que quieras, quiero. Y fuerte.  

jueves, 3 de mayo de 2018

escríbeme frenético




Una escritura frenética
que no salga de la habitación,
mil quinientos poemas
como mil quinientos encuentros,
con eso la vida llenaría sus cuatro letras,
bien volteada, infinita, decadente y alucinada.

Siempre a la vanguardia
con esa arqueología lingual
-brava y loca-
que traigo para indagarte
como un misterio de carne.

Yo asumo al hombre entero
con todas las haches del hambre,
del horror, con los huecos y heridas,
las honduras y los hielos
y las hieles.

Armada de lírica,
como un hurón que invada tus madrigueras,
con las venas sublevadas,
bien en alto, 
coronando todos los subsuelos,
dejando que macere mi fiebre
como planta frondosa
en tu cabeza,
cuando la manoseas sin reloj,
mientras yo descubro la ayahuasca en tu entrepierna.

Tú y yo y nuestra propia teoría de cuerdas,
amplificando el sudor
y en la taquigrafía de los gemidos
que se agolpan
uno sobre/dentro del otro,
ahogándose en la bocanada
del impulso más violento,
encontrarle sinfonía al viento,
belleza al estruendo,
delicadeza al crujido
y razón a tener que arrancarnos el uno del otro.

Fecundar los ojos con poesía
y tramar el universo en cualquier calle,
mutar felina en lo más improbable
y dilatar el ocaso y la ocasión.

Que te traigo tres corazones como los pulpos,
la finta de la memoria
y así, con el poema,
hacer un alzado de fracaso,
tan hermoso y verdadero,
como el salto mortal que albergan nuestros cuerpos, 
cuando se anclan,
justo en el instante,
en el que tú tan temerario y yo tan ansiosa,
el mundo se nos volverá loco.