malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

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sábado, 8 de diciembre de 2012

cuadernos amarillo, rojo, verde y azul - Pedro Casariego Córdoba


Qué bonitos eran los duelos. Me suena que en los duelos cada duelista tenía un padrino... parecerían bautizos, bautizos rojos en vez de blancos. ¡Ojalá los duelos volvieran a ponerse de moda!... Me ofende usted, caballerete. Le desafío. Pistolas. A las cuatro. No falte usted. Maldito ganapán. Los preparativos se hacían en secreto y a escondidas, como se hacen todas las cosas importantes. El olor de la pólvora es mucho más puro que el del incienso. A las 4 y 5 hay un hombre malherido. Eso se llama puntualidad. Esos gemidos se llaman agonía. Un hombre agoniza virilmente... así quiero yo agonizar en tus brazos...

miércoles, 17 de octubre de 2012

Pedro Casariego Córdoba


Tengo 32 años, pero nadie sabe, ni siquiera yo, cuánto tiempo he vivido. Nací (según los papeles y los hombres) en 1955 pero no sé si estaba vivo en abril del 69, en marzo del 80, en aquella mañana gris, mientras remaba en el lago tranquilamente sueco. Nadie sabe los años que tiene, nadie conoce su verdadera edad, todos mentimos cuando decimos: "Tengo 32 años y soy ingeniero".

Todos hemos estado muertos en el vientre estéril de la noche, cuando no podemos dormir y nadie pone un disco para que bailemos con las estrellas desnudas.

Las horas nos entierran de repente, sobre nosotros crecen los minutos y las flores moradas de la alta montaña. Luego, de pronto, otras horas nos desentierran con un beso en la boca, una mano debajo del pantalón o una simple tormenta, la madre del rayo y del charco, la tormenta salvadora.

... Ahora sé que tengo pocos minutos y pocos años...

lunes, 7 de noviembre de 2011

Pedro Casariego Córdoba

"Los que escribimos poesía solemos ser bastante blandengues. Un buen poema quizá sea el lado valiente de un cobarde. O la bala de un sentimental. O la belleza de un imbécil. El trabajo de un escritor consiste en boxear con el abecedario para conseguir un amor, o más de uno, un cheque tan mágico como una alfombra, y un gramo de gloria que sirva para no oler a sudor."

jueves, 8 de septiembre de 2011

Pedro Casariego Córdoba

Falsearé la Leyenda
Beberé el líquido que corre con el Nilo,
despojaré de su piel al fornido rinoceronte,
falsearé la leyenda y ésta me pertenecerá,
poseeré los campos de maíz y los quejidos sin motivo,
dividiré el tesoro del pirata para llevármelo entero,
y, llegado el momento,
cuando las ilusiones ahoguen el desengaño,
nada quedará sin ser devuelto
y mi alma os alegrará con una sonrisa.

jueves, 5 de mayo de 2011

                                                    (pastor zurdo con su rebaño de insectos)

Esta vida demasiado plácida me extingue. Estas horas solemnes sofocan los incendios imprudentes y los papeles en llamas. Ansío el terremoto particular ­que alguien me ha prometido.

Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás.

sábado, 30 de octubre de 2010

Pedro Casariego


Esta
vida
demasiado
plácida
me
extingue.
Estas horas
solemnes
sofocan
los incendios
imprudentes
y los papeles
en llamas.
Ansío el
terremoto particular
que alguien
me ha prometido.

Soy el hombre
delgado
que no flaqueará
jamás.

jueves, 15 de abril de 2010

cuadernos amarillo, rojo, verde y azul - Pedro Casariego Córdoba

Qué bonitos eran los duelos. Me suena que en los duelos cada duelista tenía un padrino... parecerían bautizos, bautizos rojos en vez de blancos. ¡Ojalá los duelos volvieran a ponerse de moda!... Me ofende usted, caballerete. Le desafío. Pistolas. A las cuatro. No falte usted. Maldito ganapán. Los preparativos se hacían en secreto y a escondidas, como se hacen todas las cosas importantes. El olor de la pólvora es mucho más puro que el del incienso. A las 4 y 5 hay un hombre malherido. Eso se llama puntualidad. Esos gemidos se llaman agonía. Un hombre agoniza virilmente... así quiero yo agonizar en tus brazos...