malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

miércoles, 7 de enero de 2026

Cuando yo salgo a la mar

                                                                              



una foto de año nuevo y un poema de un marzo viejo

Salgo al poema como el que sale a la mar. Con las redes vacías y la carnada fresca. Intento entender las nubes, intento entender el viento, le miro la cara al sol, como hace mi padre. Si está turbio, si parece un espejo. Porque el sol habla mientras exhibe su fuego. 

Salgo al poema con ansia de destello, para hacer hangar en su abrazo bautizada por el azul del cielo. 

Ya no me conozco, por eso tengo hambre. 

Vuelvo con las mejillas saladas y el pelo enredado. Con los labios secos y la ropa húmeda. 

Y sabes qué? que no pasará nada por frenar, el mundo seguirá girando, incluso cuando yo no exista, seguirá girando y yo sin darme ya cuenta, giraré con él. 

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Somos el diez por ciento, y qué?

Yo no sé si en este tránsito habrá destello o baile triste en el páramo, pero suena Lhasa de Sela y duele demasiado. No sé si mis costillas serán hangar para tu abrazo o un poema gacela tigre del inframundo que a la carrera te intenta dar alcance, mordisquea tus tobillos o descuidos pero quiero perseguir tu corazón, fatigar tu selva. 

Conjuntos vacíos, se acaba de derramar la cerveza sobre el teclado, mientras escribo eso. Será un tsunami sobre el poema que viene a destrozarlo todo o sencillamente a borrar lo escrito en la arena. 

Lo que escribo no es bonito pero hace mucho que tracé un océano para evitar la obviedad. 

Ya no me conozco, por eso tengo hambre. 

Lo verdadero es prenderse fuego sin pensar. y leerse desnudos, también, sin pañuelos, que el burladero ya sabemos que es para el torero valiente

Aquí todo deviene en poema presidente, en poema francotirador, en poema escueto que pisa lo fregado hace mil. Todos estamos malheridos pero algunos deben morir, y cuanto antes mejor. el mundo se me ha hecho pequeño. No el mundo de playas y costas. De brindis y sonrisas. No, ese mundo, no. El mundo que me trae algo de verdad. El mundo de la pesca hermosa, como la que trae mi padre cuando coge su llaüt y sale a la mar. cuando yo salgo a la mar. Ese mundo. El que se detiene. El que paladea y hace streeptease abriendo un vino o cocinando un arroz. No somos miles, somos estos. Pero tenemos nombres. Y bocas. Y ojos. Y oídos. Y sabemos derramarnos sobre un sofá, imaginar cabinas de teléfono o chicharras de verano  que explotan a media tarde en pleno agosto. No necesitamos más. Somos el diez por ciento. Podemos con más de dos versos, tenemos tiempo aunque nos quede menos. Ahora suena Algiers, The Afghan Whigs. Y la pondré on repeat como hace un rato hice con Nudozurdo y su Bondage belcanto.Y sabes qué? que no pasará nada por frenar, el mundo seguirá girando, incluso cuando yo no exista, seguirá girando y yo sin darme ya cuenta, giraré con él.