sino tan sólo a la sed.
(desconocido)
(desconocido)
cuando todo es una vida que se tira desde el andén
y en el fondo eres tú, que te abalanzas a mis brazos
cuando son anclajes que se rompen, ceden,
y en el fondo soy yo, que me rindo y doblo mi espinazo
cuando en la tormenta yo no sé ver la luz
cuando amanezco llorada
y pernocta entre mis muslos el deseo
cuando me brota la vida
y la confundo con la condena de un reo.
si ya me sé tu sabor
por qué me suena todo a amenaza
si ya entiendo de tu dolor
cómo me atraviesan tus balas
despierto, arañada por el fado
me arrastro, como un amor decadente y destronado
con un éxodo de recuerdos
que me mecían en noches más que oscuras
que ya conozco hasta el hartazgo.
que ya conozco hasta el hartazgo.
no pienso cerrar las puertas
cuando estalles desesperado
cuando el pulso embravecido y acelerado
te venza y te desmaye
aunque me ataquen por sotavento
el desasosiego y las ganas de maltratarme,
aunque me ataquen por sotavento
el desasosiego y las ganas de maltratarme,
aguardaré inquebrantable
con cadencia de poema insano
ala rota y ocaso inesperado
de los rojizos, de los que sangran, duelen
cuando no esperaban ya de la vida demasiado
de los que hieren con sus heridas
de los que bailan moribundos y anestesiados
y se acercan al abismo y lo huelen entre sus brazos
lo acunan, lo aman, lo alborotan y lo alcanzan,
con gusto, con arrojo, con devoción de enamorado.
con gusto, con arrojo, con devoción de enamorado.
ahí el salto y la rabia
ahí el golpe al desencanto
cruzando los dedos
rezando a alguien que no existe
cruzando los dedos
rezando a alguien que no existe
me acechas
te acecho
te desaprendo
me desaprendes
por el goce de descubrirnos
siempre nuevos y apasionados.
