malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

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lunes, 8 de abril de 2013

hablo de tu cuerpo




































Hablo de tu cuerpo
del enclave maravilloso que me depara la noche cuando te hallo
de cómo se mueven en la cintura tus versos
que saben a tierra ebria, profundidad y desmayo
a pozo fresco y caricias con demora que llegaron a tiempo.
Hablo de la anatomía del momento
de cómo se hunde el deseo rabioso
de cómo tu cuerpo hiende mi cuerpo
de cuando rebosan brumas y vuelos
de la tinta de nuestra yugular latiendo arrebatadoramente.
Y te hablo del pudor de las miradas al suelo
y de clavículas que se muestran indecentemente al mismo tiempo.
De la carne que busca tu marfil
Del umbral que dibuja mi pelo
De la sangría del amor
y de los charcos de esperanza que llovemos.
Hablo de la sequedad que me cruje en habitaciones cerradas
Hablo de vidas tibias con vistas maravillosas a ninguna parte
Del escozor de las heridas invisibles que nos hacemos
en la oquedad de nuestras manchas calientes
con el drama que nos viste
y el vacío que nos cobija.
De la sed del asfalto 
y de la calma vagabunda que no nos halla.
De los signos derramados que nos hablan,
crucificados en lamentos a la deriva.
De lágrimas como esquirlas que surcan mejillas
mientras nos crecen las espinas en los adentros.
Hablo de la hondura de lo que nos devora
de los mapas que inventamos para llegarnos
y del delirio como certeza
del saberme perdida
en tus manos.