Yo intento evocar la lluvia o el llanto. Obstáculo de las cosas que no quieren irse camino de la desesperación ingenua. Esta noche quiero ser de agua, que tú seas de agua, que las cosas se deslicen a la manera del humo, imitándolo, dando señales últimas, grises, frías. Palabras en mi garganta. Sellos intragables. Las palabras no son bebidas por el viento, es una mentira aquello de que las palabras son polvo, ojalá lo fuesen, así yo no haría ahora plegarias de loca inminente que sueña con súbitas desapariciones, migraciones, invisibilidades. El sabor de las palabras, ese sabor a semen viejo, a vientre viejo, a hueso que despista, a animal mojado por un agua negra (el amor me obliga a las muecas más atroces ante el espejo). Yo no sufro, yo no digo sino mi asco por el lenguaje de la ternura, esos hilos morados, esa sangre aguada. Las cosas no ocultan nada, las cosas son cosas, y si alguien se acerca ahora, y me dice "al pan pan y al vino vino" me pondré a aullar y a darme de cabeza contra cada pared infame y sorda de este mundo. Mundo tangible, máquinas emputecidas, mundo usufructuable. Y los perros ofendiéndome con sus pelos ofrecidos, lamiendo lentamente y dejando su saliva en los árboles que me enloquecen.
malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank
martes, 14 de agosto de 2012
en contra - Alejandra Pizarnik
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Jacques Roubaud
Algo negro (fragmento)
" No puedo escribir de ti más verídicamente que tú misma. No es que sea incapaz por naturaleza, sino que la verdad de ti, la has escrito. Y porque tú escribías para ser leída sólo después de muerta, porque la he leído, contigo muerta, y hecho mía, esa verdad es la más fuerte de todas. No podré ir más allá. Lo que guardo de ti, y que sólo a mí incumbe, no es del orden de la verdad sino de la física: Tacto de las rodillas a la frente, sabor de cerveza en la lengua, perfume en los brazos, debajo, vista y voz, de lejos, me abrasan: circuitos que no se apagarán. aún no. Eso es sólo mío, y con razón. Sólo escribiré de ti desde mi propia altura. O bien me acuesto y hago sombra.
(...)
Nada me influye en la negrura, la noche se lleva la luz, los objetos son reales como huellas, no se ven, pero se intuyen. Y el silencio es lo que queda cuando todo se sabe y nada se espera. "
" No puedo escribir de ti más verídicamente que tú misma. No es que sea incapaz por naturaleza, sino que la verdad de ti, la has escrito. Y porque tú escribías para ser leída sólo después de muerta, porque la he leído, contigo muerta, y hecho mía, esa verdad es la más fuerte de todas. No podré ir más allá. Lo que guardo de ti, y que sólo a mí incumbe, no es del orden de la verdad sino de la física: Tacto de las rodillas a la frente, sabor de cerveza en la lengua, perfume en los brazos, debajo, vista y voz, de lejos, me abrasan: circuitos que no se apagarán. aún no. Eso es sólo mío, y con razón. Sólo escribiré de ti desde mi propia altura. O bien me acuesto y hago sombra.
(...)
Nada me influye en la negrura, la noche se lleva la luz, los objetos son reales como huellas, no se ven, pero se intuyen. Y el silencio es lo que queda cuando todo se sabe y nada se espera. "
en esta ciudad...
En esta ciudad que no te gusta
Donde has pasado tantos días
Que te repugna hasta el contarlos
¡Miedo a cuanto no reconoces!
¡Miedo de todo lo que has visto!
Calles arriba calles abajo
Clases de nueve clases de barro
Clases de mutismo bocas de lobo
En esta ciudad que no te gustaba
De la que no supiste nunca desviarte
Por culpa de todo lo que no sabes
Trabajando por sílabas todos estos veranos
Pasmado por los muertos que se te han muerto aquí
En esta ciudad que no te gustaba.
Donde has pasado tantos días
Que te repugna hasta el contarlos
¡Miedo a cuanto no reconoces!
¡Miedo de todo lo que has visto!
Calles arriba calles abajo
Clases de nueve clases de barro
Clases de mutismo bocas de lobo
En esta ciudad que no te gustaba
De la que no supiste nunca desviarte
Por culpa de todo lo que no sabes
Trabajando por sílabas todos estos veranos
Pasmado por los muertos que se te han muerto aquí
En esta ciudad que no te gustaba.
Alain Bosquet
retrato de un hombre inquieto
Se retira hacia el fondo de sí mismo a pensarlo poca cosa que es. Tal vez se vuelve al árbol
que le sugiere un gesto. Al cabo de una hora,
es la arena más bien quien le influye. Indolente
recuerda un viejo amor. Se cree bien conservado
a pesar del olvido y la sangre agolpada
sobre su corazón. No estaría tan inerme
si tuviera un amigo: por ejemplo un guijarro,
un ave moribunda, una colina cálida.
Cierra primero un ojo, luego el otro, escrutándose
con furor. No descubre nada fundamental
en sus pulmones ni en sus almas, que se quita
una detrás de otra, igual que sus camisas.
Toda serenidad le parece una ofensa.
vacilación
Preséntame a la desconocida que tú te vuelves al momento en que el poema se insinúa
como un insecto entre tus dedos,
y, al repartirte con los lobos,
vuelve golondrinas tus senos.
¿Eres mía, mujer rebelde,
que transformada en piedra veo?
Mírame ahora, soy tu amo
y el infinito aquí te enseño:
a cada paso que avanzamos
hay que renacer ante el verbo
que une obediencia y aventura.
Reconstruyo tu brazo nuevo
y reconstruyo tu figura,
mas nos lleva este movimiento
hasta el fondo de nuestra sangre
-niños que acosa un blanco vértigo
y cuyo sueño vale apenas
la sílaba que está muriendo.
como un deseo
Como un deseo,
y nadie sabe si será de silencio
o de perfume.
Como un impulso,
y nadie sabe si lo proporcionan las hormigas,
las nubes de la noche, las yeguas locas.
Como un enigma,
y nadie sabe si le corresponde a Dios,
al hombre , al polvo,
resolverlo.
Como un prólogo,
y nadie sabe si le seguirán los frutos,
las palabras, los reproches disimulados.
Como una ciencia
y nadie sabe a quién corresponde,
útil o caprichosa
o mil veces contradictoria.
Como un asombro,
y nadie sabe si existe alguien
para asombrarse, para ser feliz,
para determinar las grandes desgracias.
Como una ley,
y nadie sabe si hay que proferirla,
callarla, escribirla de nuevo
o llevarle cada mañana máscaras nuevas.
o de perfume.
Como un impulso,
y nadie sabe si lo proporcionan las hormigas,
las nubes de la noche, las yeguas locas.
Como un enigma,
y nadie sabe si le corresponde a Dios,
al hombre , al polvo,
resolverlo.
Como un prólogo,
y nadie sabe si le seguirán los frutos,
las palabras, los reproches disimulados.
Como una ciencia
y nadie sabe a quién corresponde,
útil o caprichosa
o mil veces contradictoria.
Como un asombro,
y nadie sabe si existe alguien
para asombrarse, para ser feliz,
para determinar las grandes desgracias.
Como una ley,
y nadie sabe si hay que proferirla,
callarla, escribirla de nuevo
o llevarle cada mañana máscaras nuevas.
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lunes, 13 de agosto de 2012
no exit - Perséfone
Del tajo en el que entraste
para hundirme en el mundo,
no saldrás. No lo lamento.
Atragantado de flores y murciélagos,
nada podrás decir.
Nada se dice abajo, en esa noche.
Los murciélagos rivalizan con los pájaros.
(Al tajo que me expulsó a este mundo,
sin pedirlo, no podría volver. No lo lamento.
Está tatuado en mí. Tracé el dibujo.
Atragantada por lo impronunciable,
lo convertí en el cuerno de mi propio unicornio.
Perforo, cuelgo, anudo, elijo el estandarte)
Mi sexo prensil te ha secuestrado.
Sellado con sus labios la salida de tu curiosidad.
No podrías estar mejor en otra parte.
Te como y tus astillas navegan por mis venas.
Ahora que ya me has visto desde adentro
supongo que no hay nada que quieras preguntar.
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Perséfone
domingo, 12 de agosto de 2012
Joan Margarit
n a u f r a g i o s
La calle, estrecha y húmeda
la ocupan estos trastos:
un sofá roto y una vieja lámpara,
la nevera oxidada y dos colchones
que alguien ha apoyado en la pared.
Es todo cuanto queda de un desahucio.
la ocupan estos trastos:
un sofá roto y una vieja lámpara,
la nevera oxidada y dos colchones
que alguien ha apoyado en la pared.
Es todo cuanto queda de un desahucio.
Son restos del futuro.
A menudo se ven por estas calles,
y sin embargo hoy piensa que, quizá,
son restos de sí mismo lo que ha visto.
Entonces vuelve la cabeza: un gato,
encaramado en el sofá, le mira
como ella antaño con sus ojos verdes.
A menudo se ven por estas calles,
y sin embargo hoy piensa que, quizá,
son restos de sí mismo lo que ha visto.
Entonces vuelve la cabeza: un gato,
encaramado en el sofá, le mira
como ella antaño con sus ojos verdes.
a m o r y t i e m p o
Recuerda cuando aún desconocías
que la vida no tendría piedad contigo.
Amor y tiempo: el tiempo nos habita
como arena del río que, despacio,
va cambiando la forma de la costa.
El amor, que ha copiado en tu mirada
la claridad de la isla del tesoro.
Sensual, solitaria, rodeada
por la sonora senectud del mar
y gritos militares de gaviotas.
El sueño clandestino de los cincuenta años.
que la vida no tendría piedad contigo.
Amor y tiempo: el tiempo nos habita
como arena del río que, despacio,
va cambiando la forma de la costa.
El amor, que ha copiado en tu mirada
la claridad de la isla del tesoro.
Sensual, solitaria, rodeada
por la sonora senectud del mar
y gritos militares de gaviotas.
El sueño clandestino de los cincuenta años.
d é b i l c l a r i d a d
La burbuja de luz dentro del túnel
se lleva nuestras caras hacia la oscuridad.
A pesar de que en mí reconozco vestigios
del niño de la guerra corrompido
por aquel tenebroso mito de la pureza,
me miro en los cristales de este vagón del metro
con una mineral indiferencia
porque, dentro de mí, ya nada cambiará.
se lleva nuestras caras hacia la oscuridad.
A pesar de que en mí reconozco vestigios
del niño de la guerra corrompido
por aquel tenebroso mito de la pureza,
me miro en los cristales de este vagón del metro
con una mineral indiferencia
porque, dentro de mí, ya nada cambiará.
Duro amor el de un viejo, como higuera
silvestre y polvorienta.
Su oscuro corazón está escondido
como el de la amapola, entre los pétalos,
rojos y grandes pero, en cambio, débiles.
Cuanto más fría es su pasión, más ciega.
El sexo aún resiste en un tugurio
con una luz muy débil en el fondo del cráneo.
La muerte espera afuera para entrar.
silvestre y polvorienta.
Su oscuro corazón está escondido
como el de la amapola, entre los pétalos,
rojos y grandes pero, en cambio, débiles.
Cuanto más fría es su pasión, más ciega.
El sexo aún resiste en un tugurio
con una luz muy débil en el fondo del cráneo.
La muerte espera afuera para entrar.
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viernes, 10 de agosto de 2012
down, down, down - Raúl Núñez
y el viejo perdedor toca la pandereta.
Se han apagado las luces de la feria
y el viejo perdedor toca la pandereta,
pero yo no puedo escucharlo, nena,
porque estoy Down Down Down.
.
porque estoy Down Down Down.
.
No puedo moverme de la cama
y mi cabeza es una tortilla quemada.
No puedo moverme de la cama
y mi cabeza es una tortilla quemada,
quiero tu paracaídas verde, nena,
porque estoy Down Down Down.
.
Quiero que subas al ascensor conmigo
o que me consigas una alfombra mágica.
Quiero que subas al ascensor conmigo
o que me consigas una alfombra mágica.
Realmente no puedo hacerlo solo, nena,
porque estoy Down Down Down.
.
o que me consigas una alfombra mágica.
Realmente no puedo hacerlo solo, nena,
porque estoy Down Down Down.
.
Tráeme un cometa Lucky Strike
y pásame tu cuerpo por la boca.
Tráeme un cometa Lucky Strike
y pásame tu cuerpo por la boca.
Es todo lo que necesito, nena,
porque estoy Down Down Down.
Todo estará algo mejor mañana?
el viento ha traído hoy cabezas rotas
pero
es que todo estará algo mejor mañana?
La vaca morderá el paso húmedo bajo un sol tranquilo?
habrá amor en la mano sobre la otra barriga?
pero es que todo estará algo mejor mañana?
El trovador hallará una guitarra en la tierra de los locos?
Un hombre apagará en paz su último cigarrillo antes de dormir?
pero es que todo estará algo mejor mañana?
La gaviota dejará un pez más brillando sobre el mar?
Será un poco más dulce la mirada del hombre en la avenida?
Pero es que todo estará algo mejor mañana?
El pan será tibio de saliva en la boca de un niño?
Habrá un pequeño arroyo corriendo por el campo de batalla?
Pero es que todo estará algo mejor mañana?
de su libro Marihuana para los pájaros
el viento ha traído hoy cabezas rotas
pero
es que todo estará algo mejor mañana?
La vaca morderá el paso húmedo bajo un sol tranquilo?
habrá amor en la mano sobre la otra barriga?
pero es que todo estará algo mejor mañana?
El trovador hallará una guitarra en la tierra de los locos?
Un hombre apagará en paz su último cigarrillo antes de dormir?
pero es que todo estará algo mejor mañana?
La gaviota dejará un pez más brillando sobre el mar?
Será un poco más dulce la mirada del hombre en la avenida?
Pero es que todo estará algo mejor mañana?
El pan será tibio de saliva en la boca de un niño?
Habrá un pequeño arroyo corriendo por el campo de batalla?
Pero es que todo estará algo mejor mañana?
de su libro Marihuana para los pájaros
los agostos
hasta el fin del mundo...
pienso en todos los agostos de mi vida. pegados. sudándose. vomitándose. manoseándose. los agostos envejecen. los agostos se gastan. los agostos se movían ansiosos y dulces. eran largos y extremos. tenían 43 madrugadas. los agostos eran noches hermosas y telas ligeras, vaporosas y excitantes. los agostos eran Dave cantando summer of '69 en el irish pub. los agostos eran asientos traseros de coche. manos reptando sobre muslos suaves. eran amaneceres. eran arrastrarse descalzos a guaridas deliciosas. eran aliento a amor que no resaca. los agostos eran lenguas y canciones. eran arena en el alma a las seis de la mañana. eran espuma. antidepresivos de invierno. eran calma, eran alma. eran.
no eran naturalezas muertas, no eran incendios en el bosque, eran incendios entre las piernas. no eran atascos, ni overbookings. no eran cráneos aplastados después de la fiesta. no eran suciedad, eran regalos. no eran controles de alcoholemia. no eran plantas secas. no eran silencios como mantas sucias en pleno verano. no eran asfalto ni aire acondicionado. no eran edredones inútiles. no eran promesas. a unos les quitan el apéndice, a otros nos arrancan a bocados el romanticismo o el agosto.
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jueves, 9 de agosto de 2012
poema en el baño - Raúl Núñez
No sé si hablar ahora
de las hormigas sobre el rostro
de un guerrillero muerto
en Venezuela o en Colombia,
no sé si hablar de Vietnam
donde la selva brilla de Napalm
bajo la luna
porque quizás no pueda resistir
ahora
hablar de mí
o de mi país
o del día de ayer en la estación de Hamburgo
donde pasé el día y la noche,
de la muchacha del puesto de revistas
que me sonreía
cada vez que pasaba delante de ella
y tampoco sé
si escribirle un poema
al vaso de leche
que le pagué a un muchacho alemán
porque pensé que era
esquizofrénico o idiota
o a mi país
porque hace un rato
en el quiosco que vende frutas
del hall de la estación
vi tres manzanas decoradas
en un platito con papel de seda
y una estampilla que decía
manzanas argentinas.
Ahora estoy confundido
y quisiera
que mi amigo Fernández estuviera aquí
y me hablara de Artaud
o de Jacques Vache,
mientras toma yoghourt
y fuma Monterrey;
porque estoy sentado en el piso
del baño del bar de la estación,
después de haber pagado 0,20 pfennig
para entrar
y estoy muy bien
porque aquí no hace frío
y hasta los azulejos verdes están tibios,
pero esto es muy raro
porque un día elegí el mar
y ahora el mar se terminó,
y escribo un poema en un baño
porque no tengo un marco
para tomar café y escribir
en una de las mesas del bar.
Me pregunto si todo esto está bien,
si estoy haciendo algo por el hombre
y sé que me puedo quedar
mucho tiempo aquí,
porque el encargado de cuidar los baños
es viejo y duerme,
porque son las siete de la mañana
sin darse cuenta que hay alguien
que está escribiendo hace media hora
en uno de los baños,
y como estoy demasiado confundido
y mi amigo Fernández está lejos
y el encargado tiene demasiado sueño
y pienso
que va a pasar mucho tiempo
antes que despierte,
voy a seguir aquí,
pero temblando
por este poema
y por este momento que he elegido
escribir tibiamente en un baño
este poema
que es sólo una pregunta
mientras afuera se matan
los hombres que no escriben.
de las hormigas sobre el rostro
de un guerrillero muerto
en Venezuela o en Colombia,
no sé si hablar de Vietnam
donde la selva brilla de Napalm
bajo la luna
porque quizás no pueda resistir
ahora
hablar de mí
o de mi país
o del día de ayer en la estación de Hamburgo
donde pasé el día y la noche,
de la muchacha del puesto de revistas
que me sonreía
cada vez que pasaba delante de ella
y tampoco sé
si escribirle un poema
al vaso de leche
que le pagué a un muchacho alemán
porque pensé que era
esquizofrénico o idiota
o a mi país
porque hace un rato
en el quiosco que vende frutas
del hall de la estación
vi tres manzanas decoradas
en un platito con papel de seda
y una estampilla que decía
manzanas argentinas.
Ahora estoy confundido
y quisiera
que mi amigo Fernández estuviera aquí
y me hablara de Artaud
o de Jacques Vache,
mientras toma yoghourt
y fuma Monterrey;
porque estoy sentado en el piso
del baño del bar de la estación,
después de haber pagado 0,20 pfennig
para entrar
y estoy muy bien
porque aquí no hace frío
y hasta los azulejos verdes están tibios,
pero esto es muy raro
porque un día elegí el mar
y ahora el mar se terminó,
y escribo un poema en un baño
porque no tengo un marco
para tomar café y escribir
en una de las mesas del bar.
Me pregunto si todo esto está bien,
si estoy haciendo algo por el hombre
y sé que me puedo quedar
mucho tiempo aquí,
porque el encargado de cuidar los baños
es viejo y duerme,
porque son las siete de la mañana
sin darse cuenta que hay alguien
que está escribiendo hace media hora
en uno de los baños,
y como estoy demasiado confundido
y mi amigo Fernández está lejos
y el encargado tiene demasiado sueño
y pienso
que va a pasar mucho tiempo
antes que despierte,
voy a seguir aquí,
pero temblando
por este poema
y por este momento que he elegido
escribir tibiamente en un baño
este poema
que es sólo una pregunta
mientras afuera se matan
los hombres que no escriben.
del poemario Marihuana para los pájaros
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miércoles, 8 de agosto de 2012
tentativa de violencia o cuando algo no cuadra
estoy tan hasta arriba de amianto, de mercurio, de dolor, de esquinas desiertas. tan tóxica y descuadrada. quiero que me midas, quiero que digas, joder, qué larga eres, y que uses tu mano, que empieces por mis pies, quiero oírte decir uno, dos, tres, cuatro, quiero sentir tu pulgar, tu meñique, sobre mi piel, palmo a palmo, excitándome cada vez que te hundes y cuentas. quiero que te detengas en mis caderas sin llegar a hacerme cosquillas, quiero que sigas reptando hasta llegar a ese punto en mi clavícula que me estremece tanto. quiero que acabes y digas: me he perdido y vuelvas a empezar pero al revés. cada vez más fuerte. quiero que me sumes, que te equivoques, que te parezca que no te cuadro. que me abarques con tus yemas. que no te fíes de ti mismo. que me midas con tu cuerpo. con tu boca. con tu ansia, con las ganas que me tienes. con tu lengua. con tu alma. quiero ser tu problema y tu envés. quiero que tengas que buscar otra perspectiva, que entres, que ocupes mi área. que me des vueltas. que violes mis huecos. que te apropies de mis espacios. que me digas, espera, ahora creo que te tengo, que te abarco. ya te alcanzo. rozo tu orilla, toco pie en tu alma, joder, no, me he vuelto a perder, déjame recorrerte otra vez.
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hermosos perdedores - Leonard Cohen
"Creía que el canto de los pájaros sería más dulce que el ruido del ascensor. Los especialistas dicen que lo que oímos como un sonido único está realmente compuesto de una docena de sonidos diferentes que el pájaro reúne para crear hermosas y admirables armonías líquidas. Se ha hecho la prueba pasando una grabación a menos velocidad. Exijo la ayuda de la Seguridad Social. Exijo que se me opere, quiero que me conecten un transmisor de baja velocidad en la cabeza. Si no, que la Ciencia deje de invadir los periódicos con sus revelaciones".
...y gracias De Paula..siempre nutriéndome....
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martes, 7 de agosto de 2012
roba - Jim Jarmusch
Death Leap From Blazing Hotel - Salto mortal del hotel en llamas
«Nada es original. Roba de cualquier lado que resuene con inspiración o que impulse tu imaginación. Devora películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, fotografías, poemas, sueños, conversaciones aleatorias, arquitectura, puentes, señales de tránsito, árboles, nubes, masas de agua, luces y sombras. Selecciona solo cosas para robar que hablan directamente a tu alma. Si haces esto, tu trabajo (y robo) será auténtico. La autenticidad es incalculable; la originalidad es inexistente. Y no te molestes en ocultar tu robo, celébralo si tienes ganas. En cualquier caso, siempre recuerda lo que dijo Jean-Luc Godard: “No es de donde sacas las cosas, es en donde las pones.”»
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