malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank
jueves, 10 de junio de 2010
Los vagabundos del Dharma - Jack Kerouac
La humanidad es como los perros, no como los dioses -mientras no estés loco, te morderán- pero si estás loco, nunca serás mordido. Los perros no respetan la humildad y el dolor.
Adrienne Rich
Vine a explorar el naufragio.
Las palabras son intenciones.
Las palabras son mapas.
Vine a ver el daño causado
y los tesoros que perduran.
Las palabras son intenciones.
Las palabras son mapas.
Vine a ver el daño causado
y los tesoros que perduran.
Manuel Vázquez Montalbán, fragmentos
Si se supiera, de Una educación sentimental
" Si se supiera
lo que se presiente y no se dice
desde que Hiroshima
nos dejó sin habla
que la tercera guerra mundial
se ha declarado
que se muere
en los cuatro puntos cardinados
que crucifican la tierra en cruz gamada
lejos del parking amortizable
del supermercado de leches descremadas
de los lugares de vacaciones invernales
de las familias de hijos únicos
desplegables
lejos del Louvre y de la poesía tónica
lejos
muy lejos de la Plaza Roja
y de la Casa Blanca
si se supiera
que a los vietnamitas del Líbano les abren en canal en Guatemala
más no se inventó el napalm para Le Bois de Boulogne
ni la violada de El Salvador será Miss Play Boy
en abril
aunque abril siga siendo el mes más cruel
en ésta guerra sólo se mata en los arrabales
el centro es ciudad abierta por mutuo acuerdo
entre el Bien y el Mal, mientras la ciencia
del alma calcula como calcular lo incalculable
por ejemplo
cuántos deben morir cada día en Etiopía
para que nos salga social
de pronto
la poesía. "
El laberinto griego
" -Vive por una zona que se llama Pueblo Nuevo y a medianoche se
acerca a una casa de comidas, en una plaza, no sabe el nombre. Al final de la
rambla del Pueblo Nuevo. Vive en alguna de las fábricas abandonadas por aquella
zona. ¿La conoce usted?
-La conozco. Se llama Pueblo Nuevo, pero ya tiene poco de nuevo. Es un barrio
que creció a finales del siglo pasado y comienzos de éste, industrial y
popular. Ha envejecido rápidamente, como todo lo pobre, y está a la espalda de
la futura Villa Olímpica, lleno de fábricas y almacenes abandonados. "
El muchacho del traje gris
En situaciones de diferente sinceridad, el muchacho
confesaba la imposibilidad de mantener aquel ritmo poético sine die. Como en
las novelas o los relatos líricos, la irresponsabilidad racional del lenguaje
podía convertirse en una pesada letanía de sofista. De vez en cuando hay que
dejar de sonreír y, aunque sea por táctica, darse un golpe en el pecho, con
cuidado. La duda de la propia duda era inviable, pero no su fingimiento. Y en
definitiva la única máxima valedera era la que se resumía así: Sea usted
relativista en todo aquello que no le importe.
Y conoció a una muchacha con pamela, larga boquilla y vértebras dúctiles, capaz
de tararear la canción de Machín mientras bailaban y darle un beso en la boca
en el transcurso de una conferencia de Umberto Eco. Nació el amor como una
opción total y con su evidencia se presentó nuevamente la tentación del
absoluto y de la afirmación. Alquilaron un piso. Lo pintaron azul-blanco, con
manchas de color de flores de papel, loros colgantes, farolillos venecianos y muebles
liquidados en desguaces de villas liberty. Se alimentaban a base de aguacates y
steak-tartare; tomaban infusiones de yerbas regionales, especialmente té de
roca y manzanilla. El escepticismo se revelaba en la mutua decisión de no tener
hijos y en su defecto los suplieron con un pez negro japonés, un lirón y una
tortuga miniatura que murió de sequedad, ahogada en un cajón de serrín. "
Si te perdieras
" Si te perdieras
entre Júpiter y Urano
te arrancarías los ojos para no ver el miedo
del universo entero pendiente de no verte
pues si te vieran
las estrellas tendrían la conciencia de tragedia
tendrían conciencia
comprenderían su lógica ciega
inventarían la óptica
el póker
la ética
la estética
y el universo entero se iría a hacer puñetas. "
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Manuel Vázquez Montalbán
Días del bosque - Vicente Valero
El viento busca siempre el bosque: sabe que aquí podrá su dolor ser libre, gemir, romper, hacer temblar la tierra.
Sabe que aquí podrá declarar su tormento:
el placer de su ira.
**
El caminante ahuyenta, caminando, a sus demonios.
Estos son siempre sedentarios.
Sabe que aquí podrá declarar su tormento:
el placer de su ira.
**
El caminante ahuyenta, caminando, a sus demonios.
Estos son siempre sedentarios.
martes, 8 de junio de 2010
A propósito de Casanova - Miklós Szentkuthy
En la civilización, el amor supone esconderse, guardar secretos, mentir y engañar. A partir de todo este conjunto, los poetas y los moralistas fabrican sus correspondientes "tragedias": nombre griego de la estupidez. Sin embargo, para Casanova la mentira es un elemento vital. De noche, cuando nuestro destino depende de si alguien se ha olvidado la llave en la cerradura o de si la ha colgado en su lugar, cuando es preciso poner la dirección en un sobre escribiéndola con la mano izquierda, cuando se ven tres velas encendidas en un balcón o bien sólo una, cuando es necesario subir las escaleras rozando las paredes y dejar en el perchero una capa robada a un extraño, cuando es menester deslizarse de una habitación a otra atravesando pasillos abandonados, pero poblados por espíritus, se está en un mundo donde prevalecen dos aspectos: la mentira y el objeto. En ningún otro momento una lámpara, un pañuelo de bolsillo, una llave, un candelabro, unas medias, una espada, un sombrero, una silla, un plato reinan tan victoriosamente como en este ambiente dominado por los artificios. Casanova es, en este ambiente también, "absurdo", como todo lo que de alguna forma se convierte en pensamiento: el amor es, invariablemente, la relación entre una mentira y un objeto; alguien se cree algo, alguna sandez, y una lámpara es precisa, exactamente una lámpara.
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Miklós Szentkuthy
lunes, 7 de junio de 2010
correo al rojo vivo, Charles Bukowski
sigo recibiendo muchas cartas
de jovencitas.
evidentemente han leído alguno de
mis libros
pero eso rara vez
lo mencionan.
muchas de sus cartas vienen
en papel
rosa o rojo
y me informan de
que quieren
besar mis labios y
quieren
venir a vivir conmigo
y
dicen que harán cualquier cosa,
lo que sea,
por mí y para mí
siempre que pueda seguirles
el ritmo.
asimismo, las más jóvenes se apresuran
a mencionar su
edad: 21, 22, 23...
estas cartas son
fascinantes,
claro,
pero siempre las tiro
a la basura
porque sé que todo
tiene su precio,
sobre todo cuando
se anuncia como si fuera
gratis.
además,
¿qué sentido tiene?
las chinches follan, los pájaros
follan, los caballos
follan, tal vez algún día
averiguarán que
incluso el viento, el agua y
las piedras
follan.
y
¿dónde estaban todas esas chicas
ardientes
cuando andaba muerto de hambre,
sin blanca, era joven y estaba
solo?
no habían
nacido todavía, claro.
ahora no puedo culparlas
por
ello.
pero culpo a las chicas
de mi juventud
por no hacerme caso y
por acostarse con todas las
demás
almas aguadas.
esos otros muchachos, supongo,
estarían agradecidos entonces de poder
meterle el rabo a
cualquier cosilla bien dispuesta que
se meneara.
ojalá, pienso ahora, alguna chavala hubiera
tropezado conmigo entonces
cuando tanto necesitaba su cabello al aire sobre mi
cara
y sus ojos sonriéndoles a los míos,
cuando tanto necesitaba
esa furiosa música
y esa furiosa disposición femenina
a ser
desarmada.
pero me dejaban para que estuviera a solas
en diminutas habitaciones alquiladas
con la única compañía
de caseras mayores
y el ir y venir
de cucarachas
despiadadas, me
dejaban terriblemente solo con
mañanas suicidas y
noches en
el banco de un parque.
y ahora que
son viejas
y
yo soy viejo
no quiero
conocerlas
ahora
ni conocer siquiera
a sus
hijas
a pesar de que
los dioses
en su infinita sabiduría
siguen negándose a
dejarme
olvidar y
descansar.
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Charles Bukowski
No te alejes - Anton Chéjov
Nadia, mejillas encendidas, feliz, los ojos brillando con lágrimas a la espera de algo extraordinario, bailaba y daba vueltas, con su blanco vestido ondulado y dejando ver fugazmente sus esbeltas y bonitas piernas en sus medias color carne. Varia, extremadamente contenta, cogió a Podgorin por el brazo y le dijo en voz muy baja con expresión significativa: "Misha, no te alejes de la felicidad. Acéptala mientras se te ofrece gratuitamente, después correrás detrás de ella, pero no la podrás alcanzar".
domingo, 6 de junio de 2010
Waiting - by Jack Vettriano
Domingo por la noche - Raymond Carver
Utiliza las cosas que te rodean.
Esta ligera lluvia
del otro lado de la ventana, por ejemplo.
Este pitillo de entre los dedos,
estos pies en el sofá.
El débil sonido del rock-and-roll,
el Ferrari rojo del interior de mi cabeza.
La mujer que anda a trompicones
borracha por la cocina....
Coge todo eso,
utilízalo.
Esta ligera lluvia
del otro lado de la ventana, por ejemplo.
Este pitillo de entre los dedos,
estos pies en el sofá.
El débil sonido del rock-and-roll,
el Ferrari rojo del interior de mi cabeza.
La mujer que anda a trompicones
borracha por la cocina....
Coge todo eso,
utilízalo.
Mina Loy
CANTOS A JOANNES
Podríamos haber vivido juntos
en las luces del Arno
o haber ido a robar manzanas bajo el mar
o jugado
al escondite entre amor y telarañas
y tocado una nana con una cacerola.
Y conversado hasta quedarnos sin lenguas
para conversar
y no haber sabido nunca hacerlo de otra forma.
III
Podríamos haber copulado
Durante el monopolio encamado de un momento
O habernos roto las carnes uno al otro
Sobre la mesa de comunión profana
Donde el vino se vierte en labios promiscuos
Podríamos haber dado a luz una mariposa
Con las noticias del periódico
Impresas con sangre en sus alas.
Podríamos haber vivido juntos
en las luces del Arno
o haber ido a robar manzanas bajo el mar
o jugado
al escondite entre amor y telarañas
y tocado una nana con una cacerola.
Y conversado hasta quedarnos sin lenguas
para conversar
y no haber sabido nunca hacerlo de otra forma.
III
Podríamos haber copulado
Durante el monopolio encamado de un momento
O habernos roto las carnes uno al otro
Sobre la mesa de comunión profana
Donde el vino se vierte en labios promiscuos
Podríamos haber dado a luz una mariposa
Con las noticias del periódico
Impresas con sangre en sus alas.
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