malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

jueves, 25 de mayo de 2023

Ruinas de rímel

 



El mismo poema, sí, el mismo. Como un paisaje lunar que recorrer con la luz apagada por dentro, como una serpiente reptando entre las ruinas y los versos, hasta donde no llega nadie. Llegarse. Un poema largo, casi infinito, un poema como una vida en el contorno de tu boca. Cargado de tinta o tinto o brebaje rimeliano como el que cargo en mis pestañas. Un poema aún no escrito en la buhardilla de un planeta lejano que aún no tiene nombre ni quien lo nombre. Pueden ser unos fragmentos tallados con la pluma de un ave milenaria que picotea restos de comida de cualquier vertedero triste o regala un último vuelo al animal atropellado que aguarda en la carretera, porque cuando el mar se muestra embravecido ya sabemos que el hambre sin más no se calma. El hambre desorienta. El poema también. Y trae dos orillas, como todo, como los cuerpos. Como el cuerpo que flota y es su propio mar. Como un verbo lanza de llamas. Como tus ojos bomba y tu lenguaje de imperio romano. El mismo poema que quiere sol y agua. Como nosotros. Como los nidos y las cuevas. Unos lo visten de himno romántico. Otros hacen testimonio de una rabia. Reclutan tristezas o manifiestan hazañas. Le crecen garras al poema. Y lluvias y rayos. A veces callejones y barroquismo. Le crecen balcones y bromelias. Un aguijón bizarro muy dentro mientras una maleza de cristal exuberante y rotunda se descalza en tu lengua. Deja que me enrosque en tus ojos para escribirlo. Un poema que urge o ruge. Que trepa y parte. Que te teme o te mata. Es el mismo poema, sí, y estamos dentro. Desde que es un cachorro ya muerde. Es puerto para la desesperación y puente para el desesperado. Se cree locura, se cree vanguardia. A veces humo, a veces sorpresa. En harapos, deslumbra. Con la cara limpia, seduce. Precipitado, apabulla. Puede ser magia negra, invisible caricia que te navega entre las escápulas. Y puede ser un fardo de latidos abandonado en una playa. El mismo poema que quiere fuego y madrugada. El mismo que a punto de coronar la cima se te escapa. Vendimia sagrada, un pecho lleno de piedras, una estación vacía o una puerta mal cerrada. Se queda quieto, aguarda. Enferma en un espejo. Es indecente y glorioso. Se revuelve, resiste, manipula, enreda, desordena y se rinde antes de la destrucción. Es un prado oscuro y una trampa. Viene dispuesto a acabar contigo. Te vacía. Te asfixia. Te eleva y te revive. Es el mismo poema, sí, el mismo. Un atardecer lleno de estorninos derrochando luces rojas en mitad de la calma. Es el mismo, lo habitas, desorientado y hambriento. No salgas.  

EL HOMBRE TATUADO, de Claudio Ferrufino-Coqueugniot

 




Claudio Ferrufino-Coqueugniot 

 

Esas hermosas historias de mar… Un raro Alejandro Dumas alejado de las cortes francesas en Las aventuras de John Davis. No recuerdo el argumento. Lo leí, enfermo de mononucleosis, en mi larga cama juvenil de Cochabamba y Buenos Aires.

 

El mar, que en sí no cuenta entre mis lugares favoritos, proporcionó a Stevenson, el cojo John Silver, Pierre Mac Orlan, Oexmelin, Conrad, los viajes de Simbad, el Holandés Errante ¡Cuánta imaginación me trajo este barco! Cuántas líneas escribí, yo mediterráneo, sobre olas y fantasmas. Hollywood destrozó aquella magia con un pirata tonto. No era este uno de los mustios caballeros de fortuna ahorcados en el muelle de Savannah, pasando por allí en 1989. Temí, en la playa de Rehoboth, Delaware, que el mar me engullese hacia las fauces del gran tiburón blanco. Nadé contando las olas cuando ya los hombrecitos de la playa semejaban hormigas.

 

Mar de Arica. Melville. Aire de pescado. Salida del Shenandoah hacia el océano. Aguas oscuras golpean las rocas del Malecón y salpican las piernas de Maceo. Esas de mar historias hermosas.

 

Queda el ron, domingo de mayo; un Kirk & Sweeney Gran Reserva aroma el ambiente. Luego ron negro de las islas, de la Guyana barrosa, de Trinidad y melancólicos cantos bailables. Contemplo a las hijas, tres décadas al lado de ellas que ya terminan. Sorbo, huelo, Earth, Wind and Fire suena en los parlantes. Los jóvenes no bailan todavía pero se mueven en la afrocadencia. Hará un año que un amigo en el trabajo contó que en un asilo cercano moría uno de sus miembros. Hasta el baile tiene fin, no hay fiesta eterna. Isla Desolación; por los canales ruge algo y devoramos uno al otro, entre nos.

 

Literatura mixturada de vida, qué ella sino literatura, en la pesadumbre de Giordano Bruno en la Roma de Marcela o las sombrías iglesias de Braga. Todo ha estado, tiene que estar, en alguna página. Escribo desde una mesa prensada a medianoche. Pronto saldré al mundo de los mapaches de cola a rayas. Me llevan a Peter Pan, a los jardines de Kensington, las crónicas de Narnia.

 

Treinta años han pasado. Y más. Sorbo el ron color de tus ojos, me despido en silencio, se abren caminos, la rutina de envejecer perece ante el placer. Subido a un bajel me inmiscuyo por los ríos de Georgia en busca del vellocino. En una bahía de antes las naves se aprestan a partir a Troya. Desde Beocia a Pilos, tierra de Néstor; de la Fócide a la Lócrida. Homero las cataloga, una por una, las negras naves, este ron que está pintado igual que tus pupilas.

 

Literatura hasta en los vertederos de Chitá y Manila (leer a Patxi Irurzun). En la miseria de los calmucos.

 

Antes del licor de caña dulce asomo a la boca un mezcal, ese que no se disfruta porque mata. Ya desvarío, mescal o mezcal, apaches mescaleros, mescalina. Salto a De Quincey y Bukowski; a Jim Morrison y callo. El prieto alacrán en el fondo de la botella canta tontas canciones de amor, dolidas, ahogadas. Hasta que lo descabezan y mastican con ruido de tostado ch'uspillo.

 

He de trabajar ahora, continúo mañana con los paisajes que traiga el amanecer en ulular de búhos y zorras madres que chillan.

 


En el filme Cabeza de Vaca, extraordinario, el loco Pánfilo de Narváez se pierde en la sombra, otra nominación de la muerte. Las naves son devoradas por la broma, ancladas en Nombre de Dios. Los españoles se hacen menos por sus guerras internas. Les heredamos eso. Pero vienen más. Los trajo el agua, sea que el verbo de sangre flotaba sobre las aguas. Génesis malparido, sacerdotes que cubren de tierra a otros sacerdotes.

 

Leí “todo” Daniel Defoe en mi juventud. Por supuesto que comencé con Robinson Crusoe pero seguí con Diario del año de la peste. Entre ellos, en una edición española de hará cincuenta años, estaban las páginas de El pirata. Sólidas lecturas del siglo XVII y XVIII, formación de mi imaginario literario. No podría hoy describir el contexto sino de algunas pero ese bagaje quedó, late, sobrevive y obliga mi prosa hacia derroteros que tienen un poco de antiguo aunque no de obsoleto.

 

El mar. El sur del mar, el Estrecho, el hambre, las orcas y el genocidio indio. Francis Drake y Morgan, Barbanegra, cuya cabeza colgante de un bauprés elucubraba yo mientras navegaba los canales de Virginia y pensaba cuán cenagosas eran las Carolinas. Tan viejo aquello, ciudades costeras, rincones que el tiempo no tocó, bares penumbrales que no diferirán mucho de los doscientos años atrás. La costa oriental de los Estados Unidos cargada de misterio, desde la caliente Florida de Juan Ponce de León hasta la sombría Nueva Inglaterra. Mientras bebía y cabalgaba el amor como potro bronco también leía y acumulaba historias. Una cosa no desdecía la otra; la resaca producía textos y asimilaba lecturas: cartas a Diego Rivera de su amante rusa, La cruzada de los niños, fotografías de Roman Vishniac y de Jan Saudek con Dvorak y Smetana de fondo. Las cortinas de mi dormitorio en Rockville, Maryland, son pesadas. La cama es de ascendencia británica del ochocientos. El piso cruje, la madera del piso brilla por la cera de tantos pies. Contemplo el cuadro en la cabecera de cama: animales en línea para el Arca. Edward Hicks… no lo olvido. Hiervo una sopa de pollo y fideos directamente en la lata. A no muy lejos distancia huele el mar.

 

“Ground Control to Major Tom”. Media hora de Bowie hasta el trabajo. Diluvia. Conejos se refugian en el calor de los baches del camino, ya ni corren al acercarme. Verne, El Chancellor. Agua de río en la alucinación de las amazonas. Me gustó Más allá del horizonte, de Joaquín Aguirre Lavayén. Francisco de Orellana…

 

Suena la una y cincuenta y dos. Suenan las dos. Pongo el disco Klassische Militärmärsche, casi completo con música de Beethoven, algo de Berlioz y Haydn. Ropa en remojo, he de arrodillarme a lavar. Si cierro los ojos y no aspiro el jabón se creería que cerca hay un torrente de montaña, que Francine se ha desnudado otra vez y puesto su blanco cuerpo de Yorkshire dentro del agua helada. Ella venía de piratas irlandeses e italianos, según decía; tenía pupilas color del mar de Cancún pero celestes. Ha tirado las faldas y danza lenta una canción de la olvidada banda The Style Council; luego me besa y despierto, ceniciento mi rostro, chueca la nariz y dientes rotos.

 

Recorro con la vista mi piel, de alguna forma en ella se ha tatuado lo hecho. Bajo la axila suena el pájaro cucú de Cochabamba ya de mucho hundida. Por el ombligo, las rejas de la cárcel se tornaron frías. En la rodilla aflora la margarita de tu sexo y en la otra tu espalda parece resbalín de infantes. Ray Bradbury; sí, también estoy tatuado como ecrán que camina.

25/02/2023


Más: 

http://lecoqenfer.blogspot.com


 

domingo, 21 de mayo de 2023

DÍA UNO, América Lainez

 

Es en las tardes de domingo cuando se abre la herida
por donde salen todos los muertos,
y la vida se desparrama por el piso como naranja de pulpa agonizante
olvidada por la mano que la exprime.
Dios no existe en las tardes de domingo,
ni el amor ni la amistad ni la sensatez de la ocupación ociosa.
En domingo los gatos no salen de casa: 
se echan con los ojos vagos en el eterno domingo en el que viven
sabiendo que ese día es más domingo
que los otros domingos en los que habitan a diario.
Las lagartijas no se arrastran en las tardes de domingo,
tampoco los colibríes vuelan entre las flores; ningún capullo se abre
para dar paso a una astromelia,
ninguna hoja dulce brota de los troncos.
Las hormigas y cucarachas regresan a su vida privada y secreta,
insospechada por todos los que las odian.

Sólo un fino velo de polvo sobre la mesa, sobre la almohada;
sólo la telaraña rota y sin araña,
suspendida en lo invisible de la esquina de la casa.
Sólo eso existe en las tardes de domingo:
ruina, estrago, vestigios de otra cosa,
cenizas en el pelo, en los ojos y en los labios.
El recuerdo de las visitas de mi padre en domingo,
en las que sentado en el porche de la casa de mi abuela
hacía carros de madera y sillas para mis muñecas
y me contaba los cuentos de la tía Panchita
y otros inventados por él mismo
y me decía que en la guerra comían hojas de jocote y de guayaba
cuando estaban escondidos en el monte.
Y jugábamos los juegos que tal vez había jugado con los otros
guerrilleros de catorce años, de noche alrededor del fuego,
cuando la muerte como un ángel les guardaba la espalda:
por aquí pasó un soldado todo roto y remendado, lo que vi que no llevaba…
y yo me reía y me reía. Ahora ya no me río.

Mi padre lleva muerto cinco años
y este no es un poema sobre mi padre.

Es un poema sobre cómo en las tardes de domingo se abre la herida
como cauce en el que flotan todos los fantasmas
y no existe Dios y no sopla el viento
y las bestias se esconden y las plantas no crecen
hasta que, avergonzado de tanto descansar,
Dios regresa y da la cara el lunes por la mañana.

sábado, 6 de mayo de 2023

naufragio azul prusia en una canción de Carlos Ann




"me ahogo cada vez que te acabo"

Carlos Ann



Hago de mi cuerpo servidumbre y dejo que el grito me cruce y amanse el mundo.

Los besos-furor, como la lluvia de los cementerios y el convoy de tu sangre, eso quiero llevarme. Nativo de mí, dices. Quiero habitar la abstracción/otro planeta con el idioma de tu risa, con la esencial mordedura que degüella soledades. Una Salomé de Beardsley que cobra vida derribando auroras de agua salvaje, acaba de cruzar mi esternón de puntillas. El músculo de terciopelo que encuentro en la periferia del momento/ruina viene y me da forma mientras fumas entre mis piernas, inhalas, exhalas y esa procesión de nubes de humo se va atando a mi cabello bajo el bruñir de tu mirada.

Estás en el poema, puedo verte mientras me ciño a tus pedazos.  

Hago de mi cuerpo un junco, un paisaje que es rasguño o sabrosa huella a la que regresar. Como a esas canciones, como a esos poemas que son trampas. Dulce alambre de espino, fábrica del verbo emboscada. Solo la ley de la víscera deshilachada. Porque son los flecos y el barniz de la luz lo que inunda y exalta. El mundo ahora es esta calle, o este camino sin asfaltar, con sus flores llenas de polvo, su polvo lleno de flores. El mundo es una presencia en un umbral golpeando con nudillos una puerta antigua y enorme que siempre se abre hacia dentro. O un peldaño roto en la mente del funambulista. O el pedazo que abarcas en la extensión de tus brazos. Vengo a ensuciarlo con un mal poema. Quiero ensanchar la piel del verso, de esos versos que son colonia de hongos negro-humo testimonio del incendio de la tinta. Así mis manos, tiznadas y no puedo dejar de oler la vida en ellas. Yo busco lo que ruge en este Occidente accidental. Algo que parece un animal. El voltaje del labio eléctrico. La cruz/luz donde amarran los sexos. El discurso de la pelvis borracha de la mujer que amas. O las costras del odio que ya no se derrama. Los santos griales de tu cabecita. El delirio es un túnel que te chupa mientras tu cabello te cubre los ojos y hueles a hierba mojada. Huye del verso castrado como de un licor que no aturda. Suda en los cambios de rasante del ser amado. Tristeza en polvo y gusanos/promesas de seda, se dejarán apartados en el plato. La carretera a tu desnudo es una cicatriz que serpentea, te acaricia y te maldice pero está ubicando el goce en el punto exacto, con carrozas de excitación y algo de sangre rimbaudiana. La picadura del arte es su imperio. Cultivar y cautivar. Desmayar y desnucar. Hay canciones que son himno de venas que in extremis marcan senderos para la turista hambrienta que se descalza y late, que se desviste y nace en y para la tormenta. 

Hago de mi cuerpo un remo místico, un volcán de saliva, una mirada que es espuela, un riff que es puñal nunca anestesia. Copa de adrenalina donde hundir tu nariz primero y hacerla danzar en círculos poderoso y desatado derviche. 

¿Sabes cuál es el color de mis recuerdos? Azul prusia. Y de fondo siempre el run run de una película francesa donde soy capaz de oler el hash en las medias de la protagonista. Sí, lo sé, vienes a bautizarte en mis neuronas, pero espera, que Lanegan está sentado en el salón y puedo cortar rebanadas de ternura mientras me quitas la arena de los muslos e inventas una playa en la cocina.     


sábado, 22 de abril de 2023

The singer, not the song

 




Tres mil libros, un dragón y mucho fuego. Como el que iza un paisaje de luz en mitad de la niebla ¿o de la locura o del caos o del vacío? Ya no sé qué es lo que llega cuando el mundo viene a vestirme de inutilidad si yo como lencería solo quiero la cascada de tu risa. Oh mi Bien, oh mi Belleza, un jardín y una yegua. Arriera del amor, estambre lleno de polen, ven que quiero ararte los muslos y aplacar la barahunda de lo innecesario. Me hablas del color de la luz y haces del cielo un alboroto de llamas que incendia todas mis letras antes de devenir en poema. Yo solo lamento no llenarte de guirnaldas la mirada eternamente mientras veo más y más ternura en la boca de tu corazón. May ti pora, en tahitiano, creada por los dioses. Así bautizo cada ráfaga que trae tu aliento, como un pozo fresco en mitad de Atacama. El cuerpo es el templo del alma, leí. Ábrelo, que yo te rezo. Que la piel no deja de ser el papel sobre el que blandir la palabra con su tempo, con su herrumbre, su elegancia y su violencia. 

Cazadores de estrellas que con el balanceo del verso son el francotirador romántico asomado al balcón bizarro de la imaginación salvaje. Y son únicos y me acerco a ellos. Una salamandra bebe de mis lágrimas en el salón. Karen O se caía de un escenario talentosa y endemoniada y Julian Casablancas tricotaba el riff de Last night a mi cabeza para siempre. Mañana es el día del libro, pero esta es la noche del escritor. 

Ahora soy un mechón estremecido que apaga las luces y va a su habitación sabiendo que el día no ha terminado aún. Leer a Claudio antes de dormir es una alucinación que me brindo. Un gozo sin fin. Como la que abre un boquete para abandonar el mundo del escaparate y la mediocridad, y habitar, por un momento, el mundo usado, el mundo atropellado con su ronroneo añejo, el mundo hecho a mano, como todo lo sublime, como lo que es y será único. El ave no raya el cielo porque su huella es su vuelo. Será por eso que me importa la palabra pero más quién le da forma con tierra y fuego. El demiurgo o un kallawaya que abandonó el Altiplano pero no las alturas porque sigue abarcando lo insondable esté dónde esté y escriba lo que escriba porque it's the singer, not the song aunque el mundo esté lleno de francotiradores ciegos que no saben que lo son.


lunes, 17 de abril de 2023

el abrazo turbio

 


Sábado noche, caricias de lija en nuestros esternones 

y al fondo, 

un pantano que, 

a tientas, 

buscan algunos corazones 

porque en la turbiedad 

se reconocen.



Diego Vasallo, Monkey Man, Guadalajara  

martes, 21 de marzo de 2023

"Déjenlo todo, nuevamente. Láncense a los caminos". Primer Manifiesto Infrarrealista - Roberto Bolaño

 Yo escribía silencios, noches, anotaba lo inexpresable. Fijaba vértigos

Arthur Rimbaud




“Hasta los confines del sistema solar hay cuatro horas-luz; hasta la estrella más cercana, cuatro años-luz. Un desmedido océano de vacío. Pero ¿estamos realmente seguros de que sólo haya un vacío? Únicamente sabemos que en este espacio no hay estrellas luminosas; de existir, ¿serían visibles? ¿Y si existiesen cuerpos no luminosos, u oscuros? ¿No podría suceder en los mapas celestes, al igual que en los de la tierra, que estén indicadas las estrellas-ciudades y omitidas las estrellas-pueblos?”.

-Escritores soviéticos de ciencia ficción arañándose el rostro a medianoche.
-Los infrasoles (Drummond diría los alegres muchachos proletarios).
-Peguero y Boris solitarios en un cuarto lumpen presintiendo a la maravilla detrás de la puerta.
-Free Money.

*

¿Quién ha atravesado la ciudad y por única música sólo ha tenido los silbidos de sus semejantes, sus propias palabras de asombro y rabia?

El tipo hermoso que no sabía
que el orgasmo de las chavas es clitoral

(Busquen, no solamente en los museos hay mierda). (Un proceso de museificación individual). (Certeza de que todo está nombrado, develado). (Miedo a descubrir). (Miedo a los desequilibrios no previstos).


*

Nuestros parientes más cercanos:
los francotiradores, los llaneros solitarios que asolan los cafés de chinos de latinoamérica, los destazados en supermarkets, en sus tremendas disyuntivas individuo-colectividad; la impotencia de la acción y la búsqueda (a niveles individuales o bien enfangados en contradicciones estéticas) de la acción poética.

*

Pequeñitas estrellas luminosas guiñándonos eternamente un ojo desde un lugar del universo llamado Los laberintos.
-Dancing-Club de la miseria.
-Pepito Tequila sollozando su amor por Lisa Underground.
-Chúpaselo, chúpatelo, chupémoselo.
-Y el Horror

*

Cortinas de agua, cemento o lata, separan una maquinaria cultural, a la que lo mismo le da servir de conciencia o culo de la clase dominante, de un acontecer cultural vivo, fregado, en constante muerte y nacimiento, ignorante de gran parte de la historia y las bellas artes (creador cotidiano de su loquísima istoria y de su alucinante vellas hartes), cuerpo que por lo pronto experimenta en sí mismo sensaciones nuevas, producto de una época en que nos acercamos a 200 kph. al cagadero o a la revolución.
“Nuevas formas, raras formas”, como decía entre curioso y risueño el viejo Bertolt.

*

Las sensaciones no surgen de la nada (obviedad de obviedades), sino de la realidad condicionada, de mil maneras, a un constante fluir.
-Realidad múltiple, nos mareas!
Así, es posible que por una parte se nazca y por otra estemos en las primeras butacas de los últimos coletazos. Formas de vida y formas de muerte se pasean cotidianamente por la retina. Su choque constante da vida a las formas infrarrealistas: EL OJO DE LA TRANSICIÓN.

*
Metan a toda la ciudad al manicomio. Dulce hermana, aullidos de tanque, canciones hermafroditas, desiertos de diamante, sólo viviremos una vez y las visiones cada día más gruesas y resbalosas. Dulce hermana, aventones para Monte Albán. Apriétense los cinturones porque se riegan los cadáveres. Una movida de menos.

*

¿Y la buena cultura burguesa? ¿Y la academia y los incendiarios? ¿y las vanguardias y sus retaguardias? ¿Y ciertas concepciones del amor, el buen paisaje, la Colt precisa y multinacional?
Como me dijo Saint-Just en un sueño que tuve hace tiempo: Hasta las cabezas de los aristócratas nos pueden servir de armas.

*

-Una buena parte del mundo va naciendo y otra buena parte muriendo, y todos sabemos que todos tenemos que vivir o todos morir: en esto no hay término medio.
Chirico dice: es necesario que el pensamiento se aleje de todo lo que se llama lógica y buen sentido, que se aleje de todas las trabas humanas de modo tal que las cosas le aparezcan bajo un nuevo aspecto, como iluminadas por una constelación aparecida por primera vez. Los infrarrealistas dicen: Vamos a meternos de cabeza en todas las trabas humanas, de modo tal que las cosas empiecen a moverse dentro de uno mismo, una visión alucinante del hombre.
-La Constelación del Bello Pájaro.
-Los infrarrealistas proponen al mundo el indigenismo: un indio loco y tímido.
-Un nuevo lirismo, que en América Latina comienza a crecer, a sustentarse en modos que no dejan de maravillarnos. La entrada en materia es ya la entrada en aventura: el poema como un viaje y el poeta como un héroe develador de héroes. La ternura como un ejercicio de velocidad. Respiración y calor. La experiencia disparada, estructuras que se van devorando a sí mismas, contradicciones locas.
Si el poeta está inmiscuido, el lector tendrá que inmiscuirse.

“libros eróticos sin ortografía”.

*

Nos anteceden las MIL VANGUARDIAS DESCUARTIZADAS EN LOS SESENTAS.
Las 99 flores abiertas como una cabeza abierta.
Las matanzas, los nuevos campos de concentración.
Los Blancos ríos subterráneos, los vientos violetas.
Son tiempos duros para la poesía, dicen algunos, tomando té, escuchando música en sus departamentos, hablando (escuchando) a los viejos maestros. Son tiempos duros para el hombre, decimos nosotros, volviendo a las barricadas después de una jornada llena de mierda y gases lacrimógenos, descubriendo / creando música hasta en los departamentos, mirando largamente los cementerios-que-se-expanden, donde toman desesperadamente una taza de té o se emborrachan de pura rabia o inercia los viejos maestros.
Nos antecede HORA ZERO.
((Cría zambos y te picarán los callos)).
Aún estamos en la era cuaternaria. ¿Aún estamos en la era cuaternaria?
Pepito Tequila besa los pezones fosforescentes de Lisa Underground y la ve alejarse por una playa en donde brotan pirámides negras.

*

Repito:
el poeta como héroe develador de héroes, como el árbol rojo caído que anuncia el principio del bosque.
-Los intentos de una ética-estética consecuente están empedrados de traiciones o sobrevivencias patéticas.
-Y es que el individuo podrá andar mil kilómetros pero a la larga el camino se lo come.
-Nuestra ética es la Revolución, nuestra estética la Vida: una-sola-cosa.

*

Los burgueses y los pequeños burgueses se la pasan en fiesta. Todos los fines de semana tienen una. El proletariado no tiene fiesta. Sólo funerales con ritmo. Eso va a cambiar. Los explotados tendrán una gran fiesta. Memoria y guillotinas. Intuirla, actuarla ciertas noches, inventarle aristas y rincones húmedos, es como acariciar los ojos ácidos del nuevo espíritu.


*

Desplazamiento del poema a través de las estaciones de los motines: la poesía produciendo poetas produciendo poemas produciendo poesía. No un callejón eléctrico / el poeta con los brazos separados del cuerpo / el poema desplazándose lentamente de su Visión a su Revolución. El callejón es un punto múltiple. “Vamos a inventar para descubrir su contradicción, sus formas invisibles de negarse, hasta aclararlo”. Desplazamiento del acto de escribir por zonas nada propicias para el acto de escribir.

¡Rimbaud, vuelve a casa!

Subvertir la realidad cotidiana de la poesía actual. Los encadenamientos que conducen a una realidad circular del poema. Una buena referencia: el loco Kurt Schwitters. Lanke trr gll, o, upa kupa arggg, devienen en línea oficial, investigadores fonéticos codificando el aullido. Los puentes del Noba Express son anti-codificantes: déjenlo que grite, déjenlo que grite (por favor no vayan a sacar un lápiz ni un papelito, ni lo graben, si quieren participar griten también), así que déjenlo que grite, a ver qué cara pone cuando acabe, a qué otra cosa increíble pasamos.
Nuestros puentes hacia las estaciones ignoradas. El poema interrelacionando realidad e irrealidad.

*

Convulsivamente.

*

¿Qué le puedo pedir a la actual pintura latinoamericana? ¿Qué le puedo pedir al teatro?
Más revelador y plástico es pararse en un parque demolido por el smog y ver a la gente cruzar en grupos (que se comprimen y se expanden) las avenidas, cuando tanto a los automovilistas como a los peatones les urge llegar a sus covachas, y es la hora en que los asesinos salen y las víctimas los siguen.
¿Realmente qué historias me cuentan los pintores?
El vacío interesante, la forma y el color fijos, en el mejor de los casos la parodia del movimiento. Lienzos que sólo servirán de anuncios luminosos en las salas de los ingenieros y médicos que coleccionan.
El pintor se acomoda en una sociedad que cada día es más “pintor” que él mismo, y ahí es donde se encuentra desarmado y se inscribe de payaso.
Si un cuadro de X es encontrado en alguna calle por Mara, ese cuadro adquiere categoría de cosa divertida y comunicante; es un salón es tan decorativo como los sillones de fierro del jardín del burgués / ¿cuestión de retina? / sí y no / pero mejor sería encontrar ( y por un tiempo sistematizar azarosamente) el factor detonante, clasista, cien por ciento propositivo de la obra, en yuxtaposición a los valores de “obra” que la están precediendo y condicionando.
-El pintor deja el estudio y CUALQUIER statu quo y se mete de cabeza en la maravilla / o se pone a jugar ajedrez como Duchamp / Una pintura didáctica para la misma pintura / Y una pintura de la pobreza, gratis o bastante barata, inacabada, de participación, de cuestionamiento en la participación, de extensiones físicas y espirituales ilimitadas.
La mejor pintura de América Latina es la que aún se hace a niveles inconscientes, el juego, la fiesta, el experimento que nos da una real visión de lo que somos y nos abre a lo que podemos será la mejor pintura de América Latina es la que pintamos con verdes y rojos y azules sobre nuestros rostros, para reconocernos en la creación incesante de la tribu.

*

Prueben a dejarlo todo diariamente.
Que los arquitectos dejen de construir escenarios hacia dentro y que abran las manos (o que las empuñen, depende del lugar) hacia ese espacio de afuera. Un muro y un techo adquieren utilidad cuando no sólo sirven para dormir o evitar lluvias sino cuando establecen, a partir, por ejemplo, del acto cotidiano del sueño, puentes conscientes entre el hombre y sus creaciones, o la imposibilidad momentánea de éstas.
Para la arquitectura y la escultura los infrarrealistas partimos de dos puntos: la barricada y el lecho.



*

La verdadera imaginación es aquella que dinamita, elucida, inyecta microbios esmeraldas en otras imaginaciones. En poesía y en lo que sea, la entrada en materia tiene que ser ya la entrada en aventura. Crear las herramientas para la subversión cotidiana. Las estaciones subjetivas del ser humano, con sus bellos árboles gigantescos y obscenos, como laboratorios de experimentación. Fijar, entrever situaciones paralelas y tan desgarradoras como un gran arañazo en el pecho, en el rostro. Analogía sin fin de los gestos. Son tantos que cuando aparecen los nuevos ni nos damos cuenta, aunque los estamos haciendo / mirando frente a un espejo. Noches de tormenta. La percepción se abre mediante una ética-estética llevada hasta lo último.


*

Las galaxias del amor están apareciendo en la palma de nuestras manos.
-Poetas, suéltense las trenzas (si tienen).
-Quemen sus porquerías y empiecen a amar hasta que lleguen a los poemas incalculables.
-No queremos pinturas cinéticas, sino enormes atardeceres cinéticos.
-Caballos corriendo a 500 kilómetros por hora.
-Ardillas de fuego saltando por árboles de fuego.
-Una apuesta para ver quién pestañea primero, entre el nervio y la pastilla somnífera.

*

El riesgo siempre está en otra parte. El verdadero poeta es el que siempre está abandonándose. Nunca demasiado tiempo en un mismo lugar, como los guerrilleros, como los ovnis, como los ojos blancos de los prisioneros a cadena perpetua.


*

Fusión y explosión de dos orillas: la creación como un graffiti resuelto y abierto por un niño loco.
Nada mecánico. Las escalas del asombro. Alguien, tal vez el Bosco, rompe el acuario del amor. Dinero gratis. Dulce hermana. Visiones livianas como cadáveres. Little boys tasajeando de besos a diciembre.


*

A las dos de la mañana, después de haber estado en casa de Mara, escuchamos (Mario Santiago y algunos de nosotros) risas que salían del penthouse de un edificio de 9 pisos. No paraban, se reían y se reían mientras nosotros abajo nos dormíamos apoyados en varias casetas telefónicas. Llegó un momento en que sólo Mario seguía prestando atención a las risas (el penthouse es un bar gay o algo parecido y Darío Galicia nos había contado que siempre está vigilado por policías). Nosotros hacíamos llamadas telefónicas pero las monedas se hacían de agua. Las risas continuaban. Después de que nos fuimos de esa colonia Mario me contó que realmente nadie se había reído, eran risas grabadas y allá arriba, en el penthouse, un grupo reducido, o quizás un solo homosexual, había escuchado en silencio su disco y nos lo había hecho escuchar.

-La muerte del cisne, el último canto del cisne, el último canto del cisne negro, NO ESTÁN en el Bolshoi sino en el dolor y la belleza insoportables de las calles.
-Un arcoiris que principia en un cine de mala muerte y que termina en una fábrica en huelga.
-Que la amnesia nunca nos bese en la boca. Que nunca nos bese.
-Soñábamos con utopía y nos despertamos gritando.
-Un pobre vaquero solitario que regresa a su casa, que es la maravilla.


*

Hacer aparecer las nuevas sensaciones -Subvertir la cotidianeidad



O.K.
DÉJENLO TODO, NUEVAMENTE
LÁNCENSE A LOS CAMINOS







viernes, 24 de febrero de 2023

Incomprender el mundo, Javier Velaza

 ANOCHECER EN MONASTIRAKI

Incomprender el mundo. Esta tarde
en esta terraza de Monastiraki,
con una copa de retsina, iluminado
por la sombra sagrada de la Acrópolis,
sabes bien que esa es la auténtica misión:
incomprender el mundo. Los turistas
y los gatos regresan de aplaudir
la caída del sol en el Areópago.
Atenas anochece apenas sin dolor.
No hay un sitio en el mundo donde mejor se sienta
que todo ha sido inútil aunque haya sido hermoso.
Esta arena que pisas contiene todavía
fragmentos de la copa de Sócrates, Pericles
bajó por esa cuesta ya enfermo de la peste.
Ahí mismo, donde ese camarero
esboza con tres pasos torpones un sirtaki,
alguien mató a los dioses hace mucho. También
tú has matado lo tuyo por el sueño
griego de la razón, la gran metáfora.
Pero no te arrepientes. Tú anocheces
apenas sin dolor también y das por bueno
que todo ha sido hermoso aunque haya sido inútil.
Ahora eres solo otro turista más
que pasea sin rumbo entre las ruinas
abandonadas ya del pensamiento
—si hoy es martes, debe de ser Platón
quien nos explica el mundo inexplicable,
si es miércoles, Byung-Chul Han—,
y, cuando cae el sol, aplaudes indolente
y buscas junto a un gato una terraza
donde tomar tu copa de retsina
e incomprender perfectamente el mundo.







CATÁBASIS

Sales de casa huido de ti mismo. Necrópolis
de vivos, la ciudad te espía entre cipreses
y sospecha que buscas aquello que perdiste,
y no entiendes qué es. Y no te tiene lástima.
En medio del camino de la vida te sabe,
sin dirección. Te enfocan las luces del crepúsculo
y desfallecen. Pasas junto a la vieja iglesia:
los dioses han dejado de creer en nosotros
porque les dimos miedo. Te saludan,
con la mirada mate de la hulla,
tres almas enfundadas en sus cuerpos
insepultos: van al baile de máscaras.
En los parques el viento arremolina
portadas de periódico que informan
del fin del fin del mundo. ¿Qué canción
te sacará de allí, rota tu lira?
¿A qué rama aferrarte, si te hundieses?
En las sesiones golfas de los cines
se proyecta el futuro en versión
original, oferta dos por uno.
El diablo sabe que eres como él,
el más sabio de todos los idiotas,
el más audaz de todos los cobardes,
el más alegre de los hombres tristes,
y no puja por ti. En el Paradise
no permiten entrar con tus sandalias
de pecador. Y ya es la del alba,
y un día más esta ciudad te observa
de reojo volver despacio al purgatorio
de tu casa igual que regresan los héroes:
con las manos vacías de esperanza
y esta injustificable fe en el hombre.

domingo, 15 de enero de 2023

MANIFIESTO POPULISTA, Lawrence Ferlinghetti

 



Poetas, salgan de sus armarios,
Abran sus ventanas, abran sus puertas,
Han estado encerrados mucho tiempo
en sus mundos inaccesibles.
Bajen, bajen
de Russian Hills y Telegraph Hills,
de Beacon Hills y de Chapel Hills,
de Mount Analogue y de Montparnasse,
bajen de sus colinas y montañas,
de sus tipis y sus domos.
Los árboles siguen cayendo
y no iremos más a los bosques.
No hay tiempo para sentarse en ellos
Mientras el hombre queme su propia casa
para asar un cerdo.
No más cantos Hare Krishna
mientras arda Roma.
San Francisco está en llamas,
la Moscú de Mayakovsky está quemando
los combustibles fósiles de la vida.
La Noche y el Caballo se aproximan
comen luz, calor y energía,
y las nubes tienen pantalones.
No hay tiempo para que el artista se esconda
abajo, más allá, detrás de cámaras,
indiferente, cortándose las uñas,
purificándose de la existencia.
No hay tiempo para nuestros jueguecitos literarios,
no hay tiempo para nuestras paranoias e hipocondrías,
no hay tiempo para el miedo y el odio
solo hay tiempo para la luz y el amor.
Hemos visto las mejores mentes de nuestra generación
destruidas por el tedio en recitales de poesía.
La poesía no es una sociedad secreta,
Tampoco es un templo.
Las palabras secretas y los cantos ya no sirven.
La hora del om ha terminado,
es hora de que venga el fervor
hora del fervor y el gozo
porque se acerca el final
de la civilización industrial
nociva para la tierra y el Hombre.
Es tiempo de mirar hacia afuera
en posición de loto
con los ojos bien abiertos,
Tiempo de abrir la boca
con un nuevo discurso abierto,
tiempo de comunicarse con todos los seres sensibles,
Todos ustedes «Poetas de las Ciudades»
que cuelgan en paredes de museos, como yo,
Todos ustedes poetas de poetas que escriben poesía
acerca de la poesía,
Todos ustedes poetas de talleres de poesía
en el culo de América,
Todos ustedes Ezra Pounds amaestrados,
Todos ustedes poetas excéntricos asustados en pedazos,
Todos ustedes creadores pretensados de poesía Concreta,
Todos ustedes poetas cunnilingües,
Todos ustedes poetas de baño público que alzan la voz con grafitis,
Todos ustedes promiscuos del tren que nunca se mecen en abedules,
Todos ustedes maestros del haikú de aserradero
en las Siberias de América,
Todos ustedes irrealistas sin ojos,
Todos ustedes supersurrealistas ocultos,
Todos ustedes visionarios de recámara
y propagandistas de armario
Todos ustedes poetas grouchomarxistas
y Camaradas de la clase ociosa
que descansan todo el día
y hablan sobre el proletariado y la clase trabajadora,
Todos ustedes anarquistas Católicos de la poesía,
Todos ustedes poetas de Black Mountain
Todos ustedes Brahmins bucólicos de Boston y Bolinas
Todas ustedes madres guardianas de la poesía,
Todos ustedes hermanos zen de la poesía,
Todos ustedes amantes suicidas de la poesía,
Todos ustedes profesores peludos de la poesie,
Todos ustedes críticos de poesía
que beben la sangre del poeta,
–Todos ustedes Policías de la Poesía–
Dónde están los hijos salvajes de Whitman,
donde las grandes voces que hablan en voz alta
con un sentido de dulzura y sublimidad,
dónde la nueva gran visión,
la gran cosmovisión,
el gigantesco canto profético
de la Tierra inmensa
y todo lo que en ella canta
–Y nuestra relación con ella–
Poetas, desciendan
a la calle del mundo una vez más
Y abran la mente y los ojos
hacia el viejo deleite visual,
Aclaren gargantas y eleven la voz,
La poesía ha muerto, viva la poesía
de ojos terribles y fuerza de búfalo.
No esperen la Revolución
o sucederá sin ustedes,
Dejen de murmurar y eleven la voz
con una nueva poesía abierta
con una nueva «superficie pública» racional
con otros niveles subjetivos
u otros niveles subversivos,
un diapasón en el oído interno
para golpear bajo la superficie.
Tu dulce y propio Ser aún canta
–pero pronuncia «la palabra como un todo»–
La poesía, transporte común
para el desplazamiento del público
a lugares más altos
a donde otras llantas no llegan.
Aún cae poesía del cielo
a nuestras calles aún abiertas.
Aún no han erigido las barricadas,
las calles, con rostros, siguen vivas,
hombres y mujeres encantadores aún caminan por ahí,
aún hay hermosas criaturas por todos lados,
en los ojos de todos el secreto de todos
sigue enterrado ahí,
Los hijos salvajes de Whitman todavía duermen ahí,
Despierten y caminen en el aire libre.


“Populist Manifesto”

miércoles, 4 de enero de 2023

Lawrence Ferlinghetti: I AM THE DOOR

 


*POETA , LIBRERO, EDITOR Y DE LOS VALIENTES 


No dejes que ese caballo


No dejes que ese caballo

se coma ese violín


gritó la madre de Chagall


pero él

siguió

pintando


Y se hizo famoso


Y siguió pintando

Caballo con violín en la boca


Y cuando por fin lo terminó

saltó encima del caballo

y se alejó al galope

agitando el violín


Y después con profunda reverencia se lo dio

al primero que se le cruzó en cueros


Y no le quedaba ni una

cuerda



***************

Esperando


Estoy esperando que aparezca mi maleta 

estoy esperando un renacer del milagro

estoy esperando

que alguien descubra América de verdad

y llore

estoy esperando

el descubrimiento

de una nueva frontera simbólica de occidente

estoy esperando

que el águila norteamericana

abra de veras sus alas

se enderece y vuele en línea recta

estoy esperando

que la Era de la ansiedad

se acabe de repente

estoy esperando

que se libre el combate que

haga del mundo un lugar más seguro

para la anarquía

estoy esperando

la desaparición 

de todos los gobiernos

y estoy a la espera perpetua

de que renazca el milagro


estoy esperando la Segunda Venida

estoy esperando

un reestreno de la religión

que barra el estado de Arizona

estoy esperando

que se acumulen las Uvas de la Ira

estoy esperando

demostrarles

que en serio Dios es norteamericano

estoy esperando

verlo en televisión

entubado a los altares de las iglesias

si tan solo pudieran encontrar

el canal

y sintonizarlo

estoy esperando

que vuelvan a servir la Última Cena

con un aperitivo raro nuevo

estoy a la espera perpetua

de que renazca el milagro


estoy esperando que llamen mi número

estoy esperando que se haga cargo el Ejército de Salvación

estoy esperando que bendigan a los mansos

y que hereden la tierra

libre de impuestos

estoy esperando

que los bosques y los animales

reclamen que la tierra sea de ellos

estoy esperando

que se conciba la forma

de destruir todos los nacionalismos

sin matar a nadie

estoy esperando

que los pájaros y los planetas caigan como una lluvia

estoy esperando que los que aman y los que lloran

vuelvan a estar juntos

en un renacer nuevo del milagro


estoy esperando cruzar la Gran Divisoria

y estoy esperando ansiosamente

que un médico clínico desconocido

descubra el secreto de la vida eterna

estoy esperando

que se terminen

las tormentas vitales

estoy esperando

zarpar hacia la felicidad

estoy esperando

que un Mayflower reconstruido

llegue a América

con los derechos para cuento y televisión

vendidos a los nativos por anticipado

estoy esperando

que en el Continente Perdido

vuelva a sonar la música perdida

en un renacer nuevo del milagro


estoy esperando el día

que aclare todas las cosas

estoy esperando la indemnización

por lo que Estados Unidos le hizo

a Tom Sawyer

estoy esperando

que el Muchacho Norteamericano

le saque la ropa a la Belleza

y se le suba encima

estoy esperando

que Alicia en el País de las Maravillas

me retransmita

su sueño de inocencia absoluta

estoy esperando

que Childe Roland llegue

a la última torre oscura

estoy esperando

que a Afrodita

le crezcan brazos

en una conferencia por el desarme final

en un renacer nuevo del milagro


estoy esperando

algún indicio

de inmortalidad

rememorando mi  infancia

estoy esperando

que vuelvan las mañanas verdes

que vuelvan los campos verdes y mudos de la juventud

estoy esperando

que algunos acordes de arte sin premeditación

sacudan mi máquina de escribir

estoy esperando escribir

el gran poema indeleble

estoy esperando

el último éxtasis largo y arrebatador

estoy a la espera perpetua

de que los amantes en fuga de la Urna Griega

por fin se alcancen

y se abracen

estoy esperando

a perpetuidad y para siempre

un renacimiento del milagro


* Lawrence Ferlinghetti y los libros prohibidos



**************


Usos de la poesía


¿Entonces para qué se usa la poesía en estos días?

¿Cuál es la utilidad? ¿Para qué sirve?

en estos días y noches de la Era del Autogedón

en los que la poesía se asfalta para hacerles

una autopista a los ejércitos de la noche

como en ese paraíso de palmeras al norte de Nicaragua

donde las promesas que se hacen en las plazas

se traicionan en las afueras

o en los campos tan verdes

de la Estación de Armas Navales de Concord

donde trenes armados atropellan a los manifestantes ecologistas

donde la poesía gana importancia por su ausencia

la ausencia de pájaros en un paisaje de verano

la falta de amor en una cama a medianoche

o la falta de luz a mediodía en los puestos más altos

Porque hasta la mala poesía importa

por lo que no dice

por lo que deja fuera

Sí, qué pasa con el sol que baja

en las redes de la mañana

con las noches blancas y las bocas de labios

deseantes que repiten Lulú sin cesar

y todas las cosas que nacen con alas y que cantan

y los gritos lejos lejos en una playa al anochecer

y la luz que nunca estuvo en la tierra ni en el mar

y las cuevas medidas por los hombres

donde una vez corrieron ríos sagrados

cerca de las ciudades junto al mar

por las que andamos distraídos

asombrándonos constantemente

por el espectáculo loco de la existencia

y todos estos animales parlantes sobre ruedas

héroes y heroínas de mil ojos

con corazones corruptos y superalmas ocultas

sin más mitos para llamar propios

constantemente asombrado como todavía estoy

por estos bípedos de rostro lampiño que andan vestidos,

estos dramaturgos de stand up

ídolos pálidos de las calles nocturnas

bailarines en trance en el polvo del Último Vals

en estos tiempos de estancamiento y Autogedón

en los que todavía la voz del poeta suena en la distancia

la voz de la Cuarta Persona del Singular

la voz dentro de la voz de la tortuga

la cara detrás de la cara de la raza

un libro de luz en la noche

la voz misma de la vida tal como la oyó Whitman

una risa suave y salvaje

(ah ¡pero aún por liberarse

del procesador de texto de la mente!)

Y yo soy el reportero de un diario

de otro planeta

que viene a presentar una historia terrenal

del Qué Cuándo Dónde Cómo y Por Qué

de esta vida asombrosa de aquí abajo

y de los payasos que tienen el control

con las manos sobre el marco de la ventana

de los molinos demoníacos del miedo

que proyectan sus sombras negras

en la sombra más grande de la tierra

en el final de los tiempos invisible

en el hashish supremo de nuestro sueño



*Lawrence Ferlinghetti en su librería The city lights

*******


El mundo es un lugar hermoso


El mundo es un lugar hermoso

para nacer

si no les molesta que la felicidad

no siempre sea

tan divertida

si no les molesta un toque de infierno

de vez en cuando

cuando está todo bien

porque ni siquiera en el cielo

cantan

todo el tiempo


El mundo es un lugar hermoso

para nacer

si no les molesta que algunos se estén muriendo

todo el tiempo

o tal vez solo se mueran de hambre

parte del tiempo

lo que no está ni la mitad de mal

si a uno no le toca


Oh el mundo es un lugar hermoso

para nacer

si no les molestan mucho

un par de sesos muertos

en los puestos más altos

una bomba o dos

de vez en vez

frente a sus caras dadas vuelta

y otras impropiedades así

por las que nuestra marca de sociedad

ruega

con sus hombres de distinción

y sus hombres en extinción

y sus curas

y demás agentes


y sus varias segregaciones

sus investigaciones del Congreso

y demás constipaciones

de las que nuestra carne tonta

es heredera


Sí, el mundo es el mejor lugar de todos

para un montón de cosas como

hacer chistes

hacer el amor

hacerse el triste

cantar canciones bajito y tener alguna inspiración

y andar por ahí

mirando todo

oliendo las flores

y manoseando a las estatuas

pensar incluso

y besar a la gente

y hacer bebés y usar calzones

y saludar agitando el sombrero y

bailar

ir a nadar a los ríos

o de picnic

en pleno verano

y “vivirla”

en general

sí

pero después, justo cuando estás en eso

llega sonriente


el sepulturero



*juicio por obscenidad pública por publicar Howl, de Allen Ginsberg


***********


Superpoblación

¿No se puede vivir sin amor?


Algo debo haber entendido mal

en esta historia

Debe haber un error de imprenta

en este diario

¡Me saco el sombrero! Aquí dice

que terminó la guerra final

otra vez

Aquí vuelven

desfilando frente a

la terraza del café

me subo en la silla para ver

y todavía no puedo ver

la cara quemada del héroe valiente

me subo en la mesa

agitando mi único sombrero

con un agujero

tiro a la calle

el agujero

detrás de la limusina negra

el diario no lo tiro

me siento con mi diario

que tiene la explicación de todo

salvo porque tiene un agujero

y donde está el agujero

falta algo de la historia

O debo haber entendido mal algo

las naciones decidieron

dice aquí

abolirse a sí mismas por fin

se decidió en los niveles más altos

y en los niveles más bajos

retroceder a una sociedad primitiva

Porque la ciencia conquistó la naturaleza

pero a la naturaleza no hay que conquistarla

Por lo tanto la ciencia debe ser abolida

y las máquinas se tienen que ir

después de tanto girar y girar

El automóvil es una cosa pasajera

después de todo

El caballo vino para quedarse

La población llegó al límite

solamente hay espacio para estar de pie

No queda más

lugar para

acostarse

La medicina debe ser abolida

así la gente puede morirse

cuando se supone que lo haga

Todavía hay lugar

debajo de la superficie

mantengo la esperanza

de haber entendido mal algo

en esta historia

las personas todavía se pierden

y se encuentran

en la cama

y hasta los animales

son menos crueles que las personas

porque no pueden hablar

pero no fuimos diseñados

para vivir para siempre

y el diseño es todo

A la enzimita que lograron extraer

y que causa el envejecimiento

hay que volver a soltarla en el cuerpo

Tiene que empezar todo otra vez

en una nueva era pastoril

Hubo demasiados avances

La vida no puede

soportarlo más

La vida no es una droga

hecha de hongos

que comen los samoyedos en Siberia

y que mantiene todas

sus propiedades tóxicas

cuando se transmite a través de la orina

de modo que una fila interminable de hombres

se puede drogar una y otra vez

con el mismo hongo

en una reacción en cadena de estatuas ávidas

con la boca en el pene

Algo debo haber entendido mal

en esta historia

la vida es intoxicante

pero no sigue y sigue

si se agregan más y más

prendas complicadas

sombreros fajas portaligas

corpiños que levantan y levantan

hasta que salen volando

y los pechos se caen

después de todo

tenemos que quedar desnudos otra vez

dice acá

aunque la fornicación todavía es ilegal

en ciertos estados

Algo debo haber entendido mal

en esta historia

El mundo no es un móvil de Klee

y tiene que haber un límite

para toda esta rotación

alrededor del sol idiota

El sol en su sic transit

ahora apenas aclara los tejados

salta encima de un Pegaso de Mobilgas

y se hunde atrás de mi diario

con su agujero

donde sigo esperando

haber entendido algo mal

porque la muerte no es la respuesta

a nuestro problema

Tiene que haber algún error—

Aquí está—

Los editoriales dicen

que tenemos que hacer algo

y no podemos hacer nada

porque algo falta

donde está el agujero

sentado en la terraza

de esta cafetería cara

del lado izquierdo del mundo

donde algo

debo haber entendido mal

mientras pasa una rubia violácea

y una teta que estaba demasiado arriba salta

y cae en mi plato

se la devuelvo

sin mirar muy avergonzado

Ella lo toma como una buena señal

se sienta

y me da la otra

envuelta en seda

sigo leyendo mi diario

pensando que

algo debo haber entendido mal

tratando de aparentar

que todo esto pasó antes

y pasó

es un móvil de arcilla

con algo que falta

donde está el agujero

miro abajo de la mesa y veo

nuestras piernas entrelazadas

nuestras dos sillas se funden

nuestros brazos se abrazan

Ella está frente a mí

sentada en mi regazo

rodeándome con las piernas

Mi serpiente blanca la penetra

habla de amor dentro de ella

ella se queja al oírla

Pero

algo falta

el sexo sin amor

usa impostores alegres

todavía tengo uno de sus pechos

en la mano

El mozo viene corriendo

levanta mi diario del piso

espera haber entendido algo mal

Ninguno de nosotros va a morirse nunca

mientras esto continúe

El frasco de la enzima

quedó abierto

sobre la mesa