malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos:
la esencia de la poesía es una mezcla de insensatez y látigo...
....el gran Hank

sábado, 30 de marzo de 2024

VIGÍA DE MI PROFUNDIDAD

 


"A las gentes nos fue dada 

esa maldita capacidad: 

transformar el amor en nada".

Paulo Leminski


Recé a dioses extraños descalza, entre cantos de aves sin paraíso y los cantos del propio cuerpo cuando venían a cambiar el vendaje de mi sombra que no dejaba de devorarme. En la proyección de la caída me vi a mí misma, directa al suelo de tu pupila, intentando adivinar el movimiento que me sucedería pero no, nunca, porque la cartografía del oleaje es traicionera y al final algo me dice que en la exuberante oscuridad de mi verbo puedo ver y verme por dentro. Yo, que me alivio con un poema, yo, que me demoro en el mismo y le rompo el estribo y alimento a mis caballos de fuerza y me enveneno con el tiempo y hago del largo silencio un viaje, de mi corazón bastión y agito versos como banderas blancas mientras mis manos van a la deriva. Más tarde, el viacrucis de los cuerpos se elevará entre tanta naturaleza muerta. Más tarde cuando la noche sea un muro, el cabello magia, la palabra auxilio o fortaleza. Más tarde haciendo nido en el delta de mi cadera, cuando me abrace al relámpago de no tenerme. Una leyenda que se deshoja lentamente para que la escribas. Una cicatriz se esconde porque se sueña madriguera. Donde ardimos siempre será verano pero insistentemente te extraño. Crece la hierba sobre el pasado pero la memoria se afila como el agua y encuentra su camino. Y el velcro de las pieles y el paisaje que se incrustó por dentro hacen el resto porque el camino del dolor se aprende de memoria aunque no queramos. 

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